viernes, 10 de agosto de 2012

¡¡¡Mis primeros macarons!!!

No, los macarons no son "macarrones", son unos pequeños pastelitos que se han puesto muy de moda últimamente, al igual que las cupcakes y la galletas decoradas con glasa. Este dulce es muy famoso en Francia y te lo venden en París por un ojo de la cara, pero no son de origen francés, sino italiano, más concretamente, veneciano.
Una vez intenté hacerlos, pero fue un desastre y esta tarde he visto un tutorial en youtube (para mí, mi escuela) y me he puesto a hacerlos (¡qué mejor que encender el horno en un día como hoy!). No me han quedado perfectos, pero tampoco están tan mal teniendo en cuenta que no tengo molde ni nada y que es la primera vez que los hago. He probado un cachito de uno que se me ha roto y están deliciosos, ¡menudo peligro!


No son nada fáciles de hacer, pero la verdad es que tampoco son difíciles y llevan muy poquitos ingredientes, el tema está en pillarles el truco creo yo. Ahí va la receta por si os animáis:

2 claras de huevo; 60 grs de almendra molida; 150 grs de azúcar glas; 1 cucharadita de cremor tártaro (si no tenéis, usad unas gotas de zumo de limón); 1 cucharadita de azúcar.

PARA EL RELLENO
MASCARPONE CON MERMELADA DE FRESA
 Media tarrina de queso Mascarpone; 4 cucharadas de mermelada

OTROS: colorante alimenticio en gel al gusto (No usar colorante líquido).

Comenzamos por batir bien las almendras y el azúcar en el mixer de la batidora para que quede una mezcla muy fina. Posteriormente lo tamizamos.
Montamos las claras a punto de nieve bien fuerte poniendo las claras con un poquito de cremor tártaro, comenzamos a montar y a mitad del proceso añadimos una cucharadita de azúcar, todo esto para que las claras monten más rápido y tengan más consistencia.
Una vez montadas, les añadimos poco a poco la mezcla de almendra y azúcar. Antes de que estén mezcladas del todo, separamos la mezcla en dos partes y añadimos el colorante que hayamos elegido. Removemos con ayuda de una lengua o espátula hasta que la consistencia sea como si estirásemos un chicle.
Es el momento de rellenar la manga pastelera (con boquilla lisa). Hacemos una especie de torniquete en la manga para que no se salga y la rellenamos, reservamos poniéndola dentro de un vaso y rellenamos la siguiente.
Cubrimos la bandeja del horno con papel vegetal y, con la manga pastelera bien pegada a la bandeja, vamos formando bolitas de unos dos centímetros bien separadas entre sí.
Una vez formadas, dejamos reposar de 30 minutos a 1 hora, dependiendo de la humedad de la zona en la que vivamos. Para saber que están listos, debemos tocar los macarons y no nos tenemos que manchar ni la superficie del macaron alterarse. Entonces, es el momento de meter al horno 12 minutos a 150º con  aire.
Secamos y dejamos enfriar. Los macarons se pegan al papel, si no están fríos se romperán al intentar despegarlos.
Elaboramos el relleno mezclando el queso con la mermelada, lo ponemos también en la manga pastelera y rellenamos.
Dejamos enfriar en la nevera e intentamos no caer en la tentación de comérnoslos todos.

Yo he elegido este relleno, al que, por cierto, también he añadido un poco de colorante. Pero podéis rellenarlos de una ganache de chocolate, de mermelada o de lo que más os guste.





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