martes, 27 de noviembre de 2012

Lo importante en la vida

Hoy ha pasado algo que me ha impresionado mucho. A quinta hora tengo guardia en uno de los edificios de mi centro. Para los que no conocéis el mundo de la enseñanza, una guardia consiste en sustituir a los compañeros ausentes, y como ahora no cubren ninguna baja inferior a 15 días, nos toca meternos bastante a menudo en grupos que no tienen profe y hoy ha sido el caso. Estaba en un grupo de primero de la ESO al que yo no doy clase y, en mitad de la guardia ha venido el jefe de estudios y me ha pedido que saliera fuera un momento. Al parecer, una de las niñas de ese grupo estaba ingresada prácticamente desde comienzo de curso y quería informar a sus compañeros de que podían ir a verla. Hasta ahí todo parece normal, pero esta chica está muy grave por problemas de corazón y la ingresaron para realizarle un transplante. No sé si se lo llegaron a hacer o no. El caso es que la chiquilla estaba muy grave y el pronóstico era muy  malo. De repente me he imaginado a esa familia, a esa madre y ese padre viendo como su hija se muere lentamente, viendo cómo su esperanza se desvanece y sintiendo la impotencia de no poder hacer nada, tan sólo esperar lo inevitable y me hace sentir ridícula viendo cómo en nuestro día a día nos preocupamos de cosas absurdas no nos damos cuenta de lo que es verdaderamente importante en la vida. Os pido que a partir de ahora, cada vez que os lamentéis por algo, recordéis esta historia y valoréis todo lo que os rodea y viváis cada instante como si fuera el último. Desde aquí le mando todo mi apoyo a esa familia que estará pasando por uno de los tragos más amargos de su vida.
Después de este momento de reflexión, os traigo nuestro menú de hoy, algo sencillo, pero sano y muy rico:

PRIMER PLATO: CREMA DE ROMANESCO

Para 4 raciones: 1 romanesco entero; 2 patatas medianas; 4 dientes de ajo; 1 cebolla pequeña o media grande; sal; aceite; cominos molidos; 1 chorrito de leche evaporada; pimienta blanca molida.

Esta receta es la misma que la de Crema de Coliflor que podéis encontrar en otro post, sólo que, lógicamente, he sustituído la coliflor por el romanesco.
Para los que no conozcáis el romanesco, ésta es su apariencia:


Reconozco que antes de probarlo lo había visto en varias ocasiones en la frutería, pero nunca me había dado por comprarlo, hasta que mi suegro me trajo unos del huerto y no me quedó más remedio que probarlo. Toda una sorpresa, al menos en crema (de otro modo nunca lo he cocinado), tiene un sabor delicado y muy suave, nada similar al que te puedes esperar (similar al brócoli o incluso a la coliflor), probádlo, os gustará.

SEGUNDO PLATO: DORADA A LA PLANCHA CON ALI-OLI


Para 2 personas: 1 dorada en filetes (la podéis pedir así en la pescadería o comprarla en bandejas ya preparadas); 2 dientes de ajo; sal; pimienta negra molida; perejil seco; ali-oli (yo he usado el de la marca Chovi, que me parece tiene una buena relación calidad-precio); ensalada verde al gusto para acompañar; aceite;

Lavamos y limpiamos bien la dorada. Salpimentamos. Ponemos unas gotitas de aceite en la sartén y doramos en ellas los dientes de ajo en láminas a fuego suave, una vez doraditos, añadimos las doradas con la piel hacia arriba. Dejamos cocinar unos tres minutos o cuatro y servimos espolvoreando con perejil picado y un chorrito de ali-oli. Acompañamos de ensalada al gusto.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...