domingo, 7 de junio de 2015

Albóndigas de Pez Espada en Salsa Mediterránea

Nunca fui una niña de esas que no comen de nada, aunque tampoco hubiese podido serlo porque mi madre me obligaba a comer de todo me gustase o no, bajo amenaza de la típica frase de las madres de la época: "Si no te lo cenas, te lo desayunas", sólo que de amenaza tenía poco y sabías que si no lo comías, tu madre te plantaba el plato de lentejas a las ocho de la mañana...¡Eso era disciplina!.
El caso es que aunque era mega fan y casi adicta a las chuches y los dulces (cosas que ahora no me fascinan, por cierto), reconozco que me gustaban mucho otros platos no tan visualmente atractivos. Y es que los niños comen con la vista. No es lo mismo ver un plato de lentejas, que unos macarrones con su salsita de tomate, o unas acelgas con patatas a unas croquetitas bien doradas o una pizza... reconozcámoslo, ¡si incluso a los adultos nos pasa!.
Por eso el plato que os traigo hoy es ideal para "engañar" a esos niños delicados a los que no hay manera de darles pescado y por qué no, también a esos mayores hartos de la monotonía culinaria. Podéis prepararlo como plato principal acompañado de unas patatas fritas, arroz blanco aromatizado al ajo o un buen cus, cus para darle el toque de hidratos de carbono que le falta, o también podéis servirlo como aperitivo en una cena buffet. ¡Espero que os guste la receta! 

ALBÓNDIGAS DE PEZ ESPADA EN SALSA MEDITERRÁNEA

Ingredientes para 2 personas
(8 albóndigas)
1 filete de pez espada de tamaño medio
Sal; Pimienta negra molida;
1 diente de ajo picado; Cebollino fresco; 
4 hojas de albahaca fresca; Aceite de Oliva;
Harina especial rebozados.

PARA LA SALSA MEDITERRÁNEA
5 tomates medianos maduros; 1/2 cebolla fresca;
1 diente de ajo; 1 filete de anchoa en salazón; 1 cucharadita de alcaparras;
10 aceitunas sin hueso (verdes o negras); 1 chorrito de vino blanco seco;
Sal; Pimienta negra molida; 1/2 vaso de agua; 1 pizca de azúcar moreno.
Hojas de Albahaca fresca; Aceite de Oliva.


Limpiamos el pescado de piel y posibles espinas y lo troceamos. Lo ponemos en el procesador de alimentos de la batidora junto con el diente de ajo pelado y troceado, el cebollino fresco y la albahaca bien lavados y secos, la sal y la pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Trituramos hasta que quede bien picadito.
Formamos las albóndigas y enharinamos, aplaudiéndolas bien para quitar el exceso de harina. Las freímos en aceite bien caliente y dejamos escurrir en un plato cubierto con papel absorbente. 
Elaboramos ahora la salsa, para ello, pelamos la cebolla y el ajo y los picamos finitos. Los ponemos a pochar en una cacerola con aceite a fuego medio. Pasados unos minutos, añadimos el vino y subimos el fuego para que se evapore.
Mientras, pelamos los tomates y los despepitamos. Troceamos la carne del tomate en cuadraditos y los añadimos a la cacerola junto con la cebolla. Añadimos la anchoa troceada, aunque parezca extraño, la carne de anchoa da un sabor excelente a las salsas. Por si os preocupa, no os encontraréis ningún trozo de anchoa ya que se deshace con el calor y el sabor tampoco se percibe, tan solo enriquece la salsa.
Bajamos el fuego de nuevo y dejamos cocinar lentamente hasta que el tomate se deshaga. A mitad del proceso, añadimos sal y una pizca de azúcar moreno para contrarrestar la acidez. Cocinamos unos 15 minutos a fuego lento. Como el tomate se irá secando, añadiremos un poquito de agua para que la salsa quede algo más líquida. Pasado este tiempo, añadimos las aceitunas cortadas en rodajitas y las alcaparras (lavadas previamente para quitar el exceso de sal). Dejamos cocinar un par de minutos y añadimos unas hojas de albahaca fresca troceada y de un poco de pimienta negra recién molida para aromatizar nuestra salsa.
Introducimos las albóndigas en la salsa y dejamos cocinar todo junto unos cinco minutos a fuego suave, dándoles la vuelta a las albóndigas a mitad del proceso.
Una vez listas, servimos decorando con unas hojitas de albahaca fresca y disfrutamos del plato a tope.





¡Hasta el próximo post!

3 comentarios:

  1. En serio queda así de bien sin usar harina dentro de las albóndigas? Eso me lo apunto! Mi problema con las albóndigas de pescado es que apenas tomo harinas en la cena, que es cuando las podría hacer ya que comer no como en casa, y las tengo que hacer siempre con mucha avena o salvado, y eso... tiene sus inconvenientes. ejem. Tomo nota, me gustan mucho las albóndigas de pescado y si me dices que quedan así de bien sin harina dentro, ni pan rallado... vamos que si las hago!

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    1. Hola Ana!!! Qué alegría leerte de nuevo! Si te soy sincera, a mí también me ha sorprendido porque he experimentado y es la primera vez que las hago. El pez espada, al ser menos graso queda más compacto (digo yo que será por eso), y no es necesario añadir ni pan, ni harina, ni nada similar. Si las haces, no dudes en contarme tu opinión y el resultado!!! Un besote!!! Gracias!

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