sábado, 19 de septiembre de 2015

Tallarines Bloody Mary con Almejas

Es peculiar pero los camareros siempre me miran raro cuando pido un Bloody Mary. Recuerdo una ocasión en la que un barman me llegó a reconocer sorprendido que creía que no sería capaz de terminarme la copa porque, palabras textuales: "no era bebida para una chica como yo". No sé exactamente a qué se referiría el buen señor, pero no soy yo de esas que toman mejunjes empalagosos, soy más de Margaritas, Spritz o Negronis. Sin embargo debe de ser que la imagen que doy no es de tía dura a la que le molan las "bebidas masculinas", porque este verano en Punta Cana, la mayoría de los camareros se quedaban extrañados cuando pedía mi Bloody Mary. Y es que, si está bien hecho es una bebida super refrescante y muy rica que además es buena contra la resaca.
Y allí, en una hamaca en las playas caribeñas, mientras disfrutaba de mi Bloody Mary, me vino una idea a la cabeza: "una salsa Bloody Mary estaría muy, muy buena", empecé a darle vueltas al tema y éste ha sido el resultado. ¡Ay, si es que El Caribe inspira a cualquiera!...

TALLARINES BLOODY MARY CON ALMEJAS

Para 2 personas:
250 grs de tallarines (o spaghetti);
300 grs de almejas de calidad;
3 ramas de apio; 1 vaso de chupito de vodka;
1 bote de tomate frito de buena calidad;
(Yo usé la mousse de tomate de La Gergaleña);
Unas gotitas de Salsa Perrins; Unas gotitas de Tabasco;
Unas gotas de zumo de limón; Sal; Pimienta Negra; 
Aceite de Oliva; Queso rallado tipo Grana o Parmesano.


En primer lugar ponemos las almejas en un bol con agua y sal gorda para que suelten toda la tierra. Las dejaremos como mínimo media hora. 
Limpiamos los tallos de apio para que no queden hebras y los cortamos en trozos pequeños, reservamos unos pocos para decorar al final. Ponemos aceite en la sartén o cacerola donde vayamos a hacer la salsa (tiene que caber la pasta luego) y cuando esté caliente añadimos el apio y lo pochamos a fuego medio. Cuando esté transparente y haya cambiado de color, añadimos el vodka, subimos el fuego y dejamos que se evapore el alcohol. En ese momento añadimos el tomate frito, removemos bien y añadimos la salsa Perrins, el Tabasco, el zumo de limón, sal y pimienta, removemos y dejamos cocinar a fuego suave unos 7 minutos. Una vez lista ponemos en el vaso de la batidora y batimos hasta que quede una salsa homogénea. Volvemos a poner la salsa en la cacerola, con el fuego bajito para que no se enfríe.
Mientras, escurrimos las almejas y las ponemos en una cacerola amplia con un chorrito de agua. Las tapamos y las abrimos al vapor. Cuando estén todas abiertas, retiramos del fuego y colamos y reservamos el caldo que añadiremos a la salsa de tomate. Cuando las almejas estén templadas y se puedan manejar, les quitamos la concha y las reservamos.
Ponemos a cocer la pasta en agua con sal gorda. Cuando el agua llegue al punto de ebullición añadimos la pasta y cocemos 3 minutos menos de lo que indique el fabricante, ya que terminaremos el plato dentro de la salsa de tomate. 
Una vez cocida la pasta, es importante que reservemos un vasito de agua de cocción para añadírselo a la salsa de modo que la pasta quede más brillante y suelta.
Cuando la pasta esté bien escurrida, la añadimos a la sartén con la salsa de tomate y mezclamos bien para que toda la pasta se impregne bien de salsa. 
Es importante que este paso no dure más de tres minutos y que no tengáis el fuego demasiado fuerte, no queremos que la pasta quede pasada o nos estropearía el plato. 
Y ya sólo nos queda servir nuestra pasta en un plato bonito, con queso rallado por encima y con unos trocitos de apio crudo, como todo Bloody Mary que se precie. 



Una manera original de disfrutar de un buen plato de pasta. La combinación del Bloody Mary con las almejas es exquisita, si no encontráis almejas de calidad podéis usar berberechos en su lugar, también le van genial al plato.


¡Hasta el próximo post!

2 comentarios:

  1. Ayyyy los prejuicios... la última que me pasó fue andando por una calle céntrica, con mi música en el mp3 y un vendedor de conciencia de esos que te quieren clavar una cuota para una ong me abordó diciendo ¿Bustamante? ¿O Melendi?

    Pasé de él ampliamente, pero le hubiera estado bien merecido echufarle uno de mis cascos donde sonaba a todo trapo un grupo de Metal nórdico que deja a los AC/DC en el nivel de niñas romanticonas.

    En fin... que muy ricos tus tallarines de bloody mary, van genial con las almejas.

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    Respuestas
    1. Jajajaj, se hubiese quedado a cuadros!! A mí me pasó un día en clase, los alumnos empezaron a decir que me pegaba que me gustase Merche o Malú... Cuando les dije que era super fan de Muse pusieron una cara... jajajaj. Pero reconozco, Ana, que es genial la sensación de desconcertar a la gente!! Un besazo preciosa y gracias!!

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