miércoles, 20 de enero de 2016

Bacalao con Salsa Napolitana

Empecé a comer bacalao casi a los 30 años y de casualidad. Un día, una compañera de trabajo nos invitó a mí y a otros profes a comer a su casa, y quiso prepararnos algo especial eligiendo un plato típico de su tierra, Galicia, así que nos cocinó unos garbanzos con bacalao. Yo no sabía qué iba a preparar y cuando nos dijo el plato me quedé un poco parada (no me gusta ser aguafiestas y tiquismiquis a la hora de comer y menos cuando soy yo la invitada). Debe de ser que se me notó y me preguntó si es que no me gustaba el bacalao y claro, no pude mentir y le dije que no. Ella insistió en prepararme otra cosa pero me parecía de tan mala educación no comer lo que había cocinado con tanto cariño que decidí comerlo, me gustase o no y cuál fue mi sorpresa al dar el primer bocado. ¡Qué delicia!. ¿Cómo había podido estar todo ese tiempo sin comer algo tan rico? Desde aquel día no hay nada que me guste más que un plato de bacalao bien cocinado, así que con esta receta de hoy quiero darle las gracias a Alba por haberme descubierto semejante manjar y pedirle disculpas a mi madre por no haberla hecho caso durante 30 años poniendo cara de malas pulgas a sus patatas con bacalao que hoy me pirran. 
BACALAO CON SALSA NAPOLITANA

2 Lomos de bacalao de calidad;
1 bote de tomate triturado; 1 pimiento verde; 
5 chalotas (o 1 cebolla); 2 dientes de ajo;
1 guindilla o chile rojo o cayena; 
1 cucharadita de sal; 1 cucharadita de azúcar moreno;
Aceite de Oliva; Agua. 


Para preparar esta receta hay que desalar el bacalao previamente. En mi caso yo lo he tenido en agua 24 horas cambiándola de vez en cuando lavando el bol para quitar posibles restos de sal. Si los trozos fuesen más gruesos necesitarían más tiempo. Lo más fácil es ir probando el bacalao para darle el punto de sal deseado.
Una vez desalado, lo secamos con papel absorbente y lo pasamos por harina y lo ponemos a dorar en aceite bien caliente. No queremos cocinarlo del todo, sólo que se dore. Cuando esté doradito por todas las caras sacamos y ponemos en un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa. Reservamos.
Para la salsa pelamos el ajo en láminas y lo ponemos a dorar en una sartén con aceite. Cuando esté dorado (no quemado) añadimos el pimiento y las chalotas troceadas muy finamente junto con la guindilla o chile (sin pepitas) bien lavada y troceada también en cachitos pequeños. Pochamos durante 6 o 7 minutos aproximadamente a fuego medio-suave y cuando ya empiecen a transparentar las chalotas y el pimiento haya cambiado de color a un verde más oscuro, añadimos el tomate. Mezclamos bien, añadimos una cucharadita de sal (ojo que el bacalao ya es salado) y otra de azúcar, probamos por si hubiese que rectificar y dejamos que se fría el tomate durante 15 minutos más o menos a fuego suave. Cuando el tomate esté listo, lo ponemos en el vaso de la batidora, añadimos un chorrito de agua para que la salsa no quede tan espesa y trituramos (podéis saltar este paso si os gusta la salsa con los trocitos de verdura). Volvemos a poner la salsa en la cacerola y añadimos el bacalao con la piel hacia abajo para que la gelatina de la piel le de más saborcito y textura a la salsa. Cocinamos todo junto durante 10 minutos y servimos.


La salsa napolitana se asocia normalmente con pasta o pizza pero queda de lujo con el bacalao que, por si no lo sabéis, es también un pescado muy utilizado en la cocina italiana, sobre todo en la zona norte con recetas tan deliciosas como el Bacalao alla Vicenza o el Bacalao Mantecato. No dudéis en probarlas si alguna vez os dejáis caer por allí, son deliciosas. 



¡Hasta el próximo post!

3 comentarios:

  1. Hola Vanesa!!! Qué curiosa es la vida, creo que como a tí, a otros nos ha pasado lo mismo con algún alimento, en mi caso algunas verduras, que son ahora de mis platos favoritos.
    Tu receta tiene una pinta fabulosa, así que me la gyardo en mis pendientes para disfrutarla :)
    Besitos y feliz semana!!!

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  2. Jajajajaja! Me recoinozco totalmente. A mí me pasó con las habas. Si mi madre me ve comerlas, me arrea un capón que me cambia la cara de lado, con la guerra que habré dado con las dichosas habas... y lo que me gustan hoy...

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  3. Adoro el bacalao. Siempre lo hacía con pisto o al horno, pero así tiene que estar buenísimo!

    Yo acabo de hacer un blog y soy una novata pero te lo paso por si quieres echarle un vistazo o darme algún consejito. https://justfoodlovers.wordpress.com/

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