sábado, 7 de enero de 2017

Popietas de Lenguadina con Salsa de Limón, Jengibre y Alcaparras al Aceite de Perejil

Soy una gran consumista lo admito, pero contradictoriamente odio ir a los centros comerciales y reconozco que el online shopping me ha salvado la vida. Odio rebuscar entre los trapos como en la canción de Mecano, odio ir a ver una prenda que me ha llamado la atención y que llegue otra persona a coger la misma que yo o a ponerse en medio y tirarse tres años mirando otra cosa como si fuese la única persona en el mundo. Pero lo que más odio de todo son las horas interminables que te tiras en el coche para acceder o salir del maldito centro comercial, no logro entender cómo hay gente capaz de hacer eso no sólo en periodo de fiestas o en rebajas sino todos y cada uno de los fines de semana del año. Y luego hay gente que me dice que le da miedo eso de comprar por Internet..., ¡a mí lo que me da miedo es meterme en esas ratoneras!. ¡Qué vayan, qué vayan y compren! ¡Qué arrasen si quieren! En el tiempo que ellos tardan en aparcar el coche, a mí me da tiempo a comprarme unas cuantas cosas por Internet y a preparar recetas como esta y hasta  a compartirla con vosotros.

POPIETAS DE LENGUADINA CON SALSA DE LIMÓN,
JENGIBRE Y ALCAPARRAS AL ACEITE DE PEREJIL

Ingredientes para 2 personas:
2 lenguadinas; La ralladura de la piel de un limón y el zumo de medio limón;
1 trocito de jengibre fresco rallado; 1 cucharadita de alcaparras;
1/2 cebolla; 1 diente de ajo; 1 cucharada de harina; 1/4 vaso de vino blanco seco;
1/2 vaso de leche evaporada; Pimienta Blanca;Pimienta Negra; Sal; 
Aceite de Oliva.
PARA EL ACEITE DE PEREJIL: 
Unas hojas de perejil fresco; 1/4 de vaso de aceite de oliva.
 
Comenzaremos fileteando el pescado en 4 lomos con un cuchillo bien afilado. Cuando tengamos los cuatro lomos listos, los salpimientamos, enrollamos y pinchamos con un palillo para que no se deshagan las popietas. Ponemos el pescado en una fuente apta para horno cubierta con papel vegetal con un poquito de aceite de oliva para que no se peguen y reservamos.
Preparamos ahora la salsa, para ello, picamos la cebolla y el ajo muy finamente y los ponemos a pochar en una sartén con una cucharada de aceite. Cuando la cebolla esté transparente añadimos la cucharada de harina, removemos durante un par de minutos para que se tueste bien y añadimos la mitad del vino y el zumo de medio limón. Subimos el fuego para que se evapore en el alcohol y en ese momento añadimos la leche evaporada previamente calentada. Removemos bien para que se disuelva la harina y cuando tengamos una salsa sin grumos, salamos y añadimos una pizca de pimienta blanca, la ralladura del limón y la de jengibre, dejamos cocinar todo a fuego medio-bajo unos 5 minutos. Pasado ese tiempo, ponemos la salsa en el vaso de la batidora y batimos hasta obtener una crema. Volvemos a poner la salsa en la sartén y añadimos las alcaparras, dejamos cocinar otros cinco minutos y reservamos. (Si la salsa nos ha quedado muy espesa, podemos aligerarla añadiendo un poco de agua y rectificando de sal y pimienta).
Por último preparamos el aceite de perejil, para ello lavamos bien las ramas de perejil (usad el tallo que es mucho más aromático que las hojas), las secamos y las ponemos en un vaso de batidora junto con el aceite. Batimos bien y ya tenemos nuestro aceite listo. 
Metemos ahora el pescado en el horno precalentado a 220º durante 10 minutos. Cuando esté listo sacamos del horno y quitamos el palillo con cuidado, el pescado ahora mantendrá la forma. 
Emplatamos poniendo como base del plato la salsa, encima las popietas y regamos con un chorrito de aceite de perejil. ( a mí se me fue la mano un pelín). Decoramos con unas alcaparras y unos germinados de cebolla (opcional).


En esta receta he usado lenguadinas pero podéis usar lenguado, gallo, fletán o cualquier otro pescado blanco que se os ocurra. Tampoco es necesario darle la forma de popieta, podéis hacerlo como más os apetezca, pero sí procurad que el pescado sea blanco por los sabores de la salsa.

A mí personalmente la lenguadina o el lenguado me gustan mucho porque son pescados muy saludables y su sabor suave admite todo tipo de preparaciones y hace que sea uno de los pescados que más gustan (o toleran) los peques.

Una receta ideal para decir adiós a los excesos de las fiestas y comenzar el año cumpliendo los siempre tradicional propósito de comer más sano. ¡Feliz 2017!

1 comentario:

  1. Yo odio comprar en general. Hace años que sólo compro ropa en tiendas de segunda mano porque además de ser más sostenible, es muuuuucho más relajado. Meterme en un centro comercial sólo me lo planteo como alternativa al suicidio :D

    Las popietas, divinas, me encanta esa salsa...

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