domingo, 26 de noviembre de 2017

Farrotto con Romanesco y Gambón al Aceite de Guindilla

Mi historia con el ingrediente del plato de hoy también tiene su origen en Italia, más concretamente en un restaurantito de un pueblo llamado Sarzana, perteneciente a la región de Liguria. A Sergio le sorprende siempre que me acuerde de lo que comimos en los sitios, y aquella noche no puede ser una excepción, cenamos un "Astice allo Scoglio", plato de bogavante típico de la zona y una deliciosa "Insalata di Farro e Pesce". Nunca antes había probado este cereal y cuando volví a España empecé a buscarlo por todas partes, el problema es que no sabía muy bien cómo traducir "farro" al castellano, al principio pensaba que era "trigo", pero investigando un poco, la traducción más acertada parecía ser "escanda o espelta", con el tiempo me olvidé y hace poco lo encontré en la tienda italiana donde trabaja ahora mi amigo Daniele: Il Pastaio, en la Calle Santa Engracia (Madrid). Dándole vueltas a qué preparar hoy para comer, me decidí a preparar una versión del famoso risotto italiano sustituyendo el arroz por farro, de ahí su nombre "Farrotto" y este ha sido el resultado. ¡Espero que os guste!
FARROTTO CON ROMANESCO Y GAMBÓN AL ACEITE DE GUINDILLA
Ingredientes para 2  personas:
 150 grs de farro; 1 trozo de romanesco; 
1/2 kg de gambón; 4 cebolletas; 1 diente de ajo;
1 chorro de vino blanco seco; Sal; Agua; Aceite de oliva;
Aceite de Guindillas; Queso Parmesano rallado;
Pimienta Negra recién molida.

 
Troceamos la cebolleta y el ajo bien finos y los ponemos a pochar en una cacerola con aceite en e que previamente habremos salteado las cabezas de las gambas. Cortamos el romanesco en ramitas y lo lavamos bien y lo añadimos a la cebolla y al ajo. Salpimentamos  y salteamos durante unos minutos. Añadimos el vino, subimos el fuego y dejamos evaporar y en este punto añadimos el farro. Salamos y rehogamos durante un par de minutos.
Pasado este tiempo, añadimos agua caliente y dejamos cocinar a fuego medio sin dejar de remover. Según se vaya absorbiendo el agua, iremos añadiendo más poco a poco hasta que el farro esté en su punto, aproximadamente unos 20 minutos. Cuando falten 4 o 5 minutos, añadimos el queso rallado para mantecar el farro. Removemos bien y dejamos reposar unos minutos.
Mientras, ponemos a saltear las gambas que habremos regado con aceite de guindilla, no dejaremos que se pasen mucho para que estén jugosas. Una vez listas, añadimos al farroto. 
Emplatamos con las gambas por encima y regando con un chorrito de aceite de oliva y unas ramitas de cebollino para darle un toque de frescor.



Podéis usar arroz en lugar de farro si no lo encontráis, o incluso quínoa o cus cus. En cuanto al aceite de guindilla, estaba como loca por estrenarlo ya que mis amigos Rufino y Ángeles me regalaron por mi cumpleaños una caja con aceites aromatizados de la marca La Chinata, para la receta he elegido el picantito para resaltar el sabor del plato y darle un poco de gracia. En lugar de romanesco podéis usar brócoli que también combina muy bien con el gambón, pero a mí personalmente me gusta más el primero, ya que tiene un sabor más suave. Como véis, una receta muy versátil en la que pueden sustiuirse los ingredientes para hacer nuestra propia versión.  ¡Hasta el próximo post!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...