Paquetitos de Salmón Rellenos de Brócoli con Salsa de Naranja Sanguina

Como hoy en día etiquetamos todo, resulta que ahora quedarse en casa los fines de semana o los festivos se llama "Nesting" (Nest = Nido/Anidar), por supuesto usando una palabra inglesa que es mucho más glamurosa. No es lo mismo llegar el lunes al trabajo y decir que el finde has hecho "nesting" a decir "no he salido". ¡Dónde va a parar! Si no sales eres una sosa sin vida social que seguro que ni se mete a la ducha ni se quita el pijama de franela, en cambio si haces "nesting" te imaginarán con un outfit de esos de Oysho, abrazando una taza de té Rooibos y monísima de la muerte y serás super "cool" y todo el mundo querrá hacer lo mismo que tú, porque quedarse en casa mola. El caso es que antes de que el quedarse en casa un finde tuviera un nombre guay, yo ya solía practicarlo. Me gusta mucho salir también y hacer planes, pero después de una dura semana de trabajo, a veces, lo que más apetece es meterse en casa y hacer todo eso que nos gusta pero que no nos da tiempo de hacer a diario. Así que, sí, yo practico "Nesting", sobre todo en días como hoy que invitan a hacer cosas que nos den calorcito, como leer bajo la mantita del sofá o preparar algo rico en el horno como la receta que os dejo a continuación.

PAQUETITOS DE SALMÓN RELLENOS DE BRÓCOLI 
CON SALSA DE NARANJA SANGUINA

Ingredientes para 2 personas:
2 lomos de salmón de unos 4 dedos de ancho; 1 ramito de brócoli;
1 cebolla; 3 dientes de ajo; Agua; Aceite de Oliva; Sal; Pimienta Negra Molida;
5 láminas de pasta Filo; Sésamo tostado y negro; 
PARA LA SALSA:
2 naranjas sanguinas (o naranjas normales); 1 cebolla; 1/2 vaso de leche evaporada;
1 cucharada de harina; 1 diente de ajo; Sal; Pimienta blanca molida; Aceite de Oliva.

Limpiamos bien los lomos de salmón. Les quitamos las espinas y la piel (si no lo ha hecho ya el pescadero), los lavamos bien y secamos con papel absorbente. Cuando estén bien secos, salpimentamos y reservamos.
Preparamos entonces el relleno, para ello, lavamos el brócoli y lo troceamos. Cortamos dos dientes de ajo en láminas y los ponemos a dorar en una sartén con aceite, cuando empiecen a coger color, añadimos el brócoli, salpimentamos y salteamos un par de minutos, en ese momento añadimos medio vasito de agua y tapamos. Dejamos cocinar unos diez minutos a fuego suave removiendo de vez en cuando. Una vez listo, ponemos en el robot batidor y trituramos. Reservamos.
Para la salsa, picamos bien la cebolla y el ajo y los ponemos a pochar en una sartén con aceite. Cuando estén bien pochaditos, añadimos una cucharada de harina, removemos un par de minutos y añadimos la leche evaporada templada. Mezclamos bien para que no salgan grumos y cuando la harina se haya disuelto bien, añadimos el zumo de las naranjas. Removemos bien, salpimentamos y retiramos del fuego. 
Rellenamos ahora el salmón, para ello, untamos cada uno de los lomos con un poquito de salsa de naranja que nos hará de pegamento, ponemos el brócoli encima de uno de los lomos y tapamos con el otro retirando el relleno sobrante dejando los lomos bien limpios. Cortamos los lomos longitudinalmente en dos partes iguales con un cuchillo bien afilado.
Sacamos la pasta filo de la nevera (es importante hacerlo en el último momento porque se seca muy fácilmente), cogemos cinco hojas de pasta, untamos cada una con aceite de oliva, las alineamos y las cortamos por la mitad. Ponemos en el centro de la pasta el lomo de salmón y envolvemos como lo haríamos con un regalo poniendo los pliegues hacia abajo para que no se abran. Pintamos con aceite de oliva una vez más y espolvoreamos con sésamo negro y tostado. Horneamos en horno precalentado a 220º durante 15 minutos. Servimos caliente con la salsa en un bol aparte para que no se pierda la textura crujiente.



Aunque aparentemente es una receta muy elaborada, en realidad es muy sencilla de preparar. Si no encontráis naranja sanguina, que es lo más probable porque es una naranja traída por lo general del sur de Italia, podéis usar naranjas normales. Si no sois muy cocinillas y no os apetece buscar la pasta filo (que es fácil de encontrar en grandes superficies), podéis usar hojaldre en su lugar y por supuesto ni falta que hace que os diga que podéis variar el relleno a vuestro antojo. Yo he usado brócoli porque combina bastante bien con la salsa de naranja, pero podéis usar setas, trigueros, espinacas... Las combinaciones posibles son infinitas y todas ellas os darán un resultado espectacular.
¡Hasta el próximo post!

 

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