Milhojas de Salmón con Aguacate y Ensalada Japonesa de Pepino

 ¿Qué ha sido de los domingos tranquilos? Ya son una leyenda. Recuerdo que mi madre siempre me decía que la hora de la siesta, y más en verano, era algo sagrado, que no se debía llamar por teléfono ni al timbre a esas horas, y menos en domingo, porque había que respetar el descanso de la gente. ¿Dónde habrá quedado el respeto? ¿Quién se encarga ahora de transmitir esas "normas" no escritas de respeto al prójimo?. Nadie. Y os hablo de esto porque en mi edificio el respeto brilla por su ausencia. Entre mi vecina de abajo que monta unos pollos con su madre que cualquier día me la encuentro en Hermano Mayor y el vecino de arriba que se dedica a hacer taladritos a las cuatro de la tarde los fines de semana, me traen esta tarde por la calle de la amargura y me han hecho recordar con nostalgia aquellas tardes de verano en las que no se oía ni un alma, en las que aún respetábamos a nuestros vecinos y podíamos dormir la siesta a pierna suelta. 
Y como efectivamente no he podido echarme un sueñecito, he decidido transformar mi enfado en energía positiva y escribir este post y acabo de darme cuenta de que hacía tanto que no publicaba una receta, que hoy también os traigo un plato cuyo protagonista es el salmón, aunque debo decir en mi defensa, que es mucho más apropiada para los días de calor que se nos vienen encima. Espero que disfrutéis de ella a pesar de repetir ingrediente.

MILHOJAS DE SALMÓN CON AGUACATE Y  ENSALADA JAPONESA DE PEPINO 

Ingredientes para 2 personas:
1 lomo de salmón cortado en lonchas finas; 1 aguacate; 1 pepino; 1 cucharadita de salsa de soja; 1 cucharadita de azúcar moreno; 1 cucharada de vinagre de arroz; 1 trozo de jengibre fresco rallado; Sal; Ralladura de lima y unas gotas de la misma; Sal negra en escamas; Aceite de Oliva; Pimienta blanca en grano.
Para esta receta será necesario que el pescadero nos corte el lomo de salmón en filetes finos, necesitaremos dos filetes para cada plato que luego cortaremos por la mitad. En mi caso el lomo que yo compré tenía unos 4 dedos de ancho.
Preparamos en primer lugar la ensalada de pepino, para ello, lo lavamos bien, cortamos los extremos y, con ayuda de un pelador, quitamos parte de la piel para que quede como a rayas. Con ayuda de una mandolina lo laminamos a la larga y una vez que esté todo cortado, cortamos cada lámina por la mitad. Lo ponemos en un bol y dejamos que suelte el agua. Mientras preparamos el aliño mezclando el azúcar, la salsa de soja, el vinagre de arroz y el jengibre, mezclamos bien y antes de añadirlo al pepino, escurrimos bien este último para quitar el exceso de agua. Aliñamos y metemos en la nevera.
Pelamos el aguacate y lo cortamos en lámnas finas, rallamos encima un poco de lima y le añadimos unas gotitas de zumo, salamos y reservamos. 
Cocinamos por último el salmón en una sartén bien caliente sin aceite. Como los filetes son muy finos, lo cocinaremos vuelta y vuelta unos segundos por cada lado, salpimentamos y procedemos a montar el plato.
Ponemos en primer lugar una base de aliño de la ensalada, sobre ésta una lámina de salmón, encima unas láminas de pepino, ponemos una capa de salmón y sobre esta el aguacate, repetimos la operación hasta terminar la milhoja y decoramos con aguacate y pepino. Salpimientamos con escamas de sal negra y regamos con un chorrito de aceite de oliva.


Es un plato muy sencillo de preparar y sólo nos llevará unos minutos tenerlo en nuestra mesa. Muy nutritivo y refrescante para estos días de verano, con una exquisita combinación de sabores que no os dejará indiferentes.
¡Hasta el próximo post!

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