domingo, 27 de noviembre de 2016

Pasta Rellena de Gorgonzola y Pera con Salsa de Calabaza, Pancetta y Salvia

Aunque la pasta es uno de los productos más conocidos y también más queridos, en el fondo es uno de los menos valorados. Tendemos a pensar que todas las pastas son iguales y echamos en el carrito la más barata sin importarnos su calidad, pero como sucede con todo, hay pastas y pastas y cuando se prueba una de calidad, nos damos cuenta de que no hay comparación. Es verdad que la pasta buena es bastante más cara, pero ¿no preferís comer calidad por un poquito más de dinero? Yo desde luego soy de las que opinan que la calidad es esencial. Ahora si sois de los que vais a maltratar la pasta, cociéndola hasta dejarla como chicle y aderezándola con un chorro de tomate y un  puñado de queso rallado lo mejor es que no perdáis dinero ni tiempo. Si en cambio queréis elaborar una receta de pasta como Dios manda, os recomiendo que vayáis a una tienda especializada y os dejéis aconsejar por el dueño sobre cuáles son las mejores marcas, ya veréis cómo la diferencia es abismal.
El plato que hoy os traigo está hecho con pasta fresca congelada que vende mi amigo Daniele de Deliziosa Italia. Un producto de altísima calidad que, al venir congelado, nos permite disfrutar de una buena pasta fresca en el momento que más nos apetezca por supuesto dándole el tratamiento que se merece. Espero que os guste.

PASTA RELLENA DE GORGONZOLA Y PERA 
CON SALSA DE CALABAZA, PANCETTA Y SALVIA

Ingredientes para 2 personas:
300 grs de pasta fresca rellena congelada;
(si usáis otra y elegís esta salsa, usad cualquiera con queso azul o carne)
Agua; Sal Gorda; 200 grs de calabaza; 1/2 cebolla;
1/2 vaso de caldo de pollo; 1 chorrito de leche evaporada; 
Sal; Hojas de Salvia; 4 rodajas de Pancetta; Aceite de Oliva; Sal;
Semillas de Chía.


Lo primero que haremos será elaborar la salsa. Para ello, le quitamos la corteza a la calabaza, la limpiamos bien de pepitas y la troceamos en cuadraditos. Pelamos y troceamos la cebolla.
En una cacerola con aceite, ponemos la cebolla a pochar a fuego medio. Cuando esté lista añadimos la calabaza, mezclamos bien y dejamos cocinar unos 5 minutos. Pasado ese tiempo añadimos el caldo de pollo, probamos de sal y añadimos más si fuese necesario. Añadimos también un chorrito de leche evaporada. Bajamos el fuego y dejamos cocer unos 15 minutos, hasta que la calabaza esté blanda. En ese momento, pasamos al baso de la batidora y trituramos hasta obtener una crema super fina. Reservamos.


En una sartén pequeña ponemos un chorrito de aceite y cuando esté caliente freímos las hojas de salvia previamente lavadas y secadas durante un minuto. Sacamos y escurrimos sobre papel absorbente. En la misma sartén freímos la pancetta troceada. Reservamos.
 

Por último cocemos la pasta. Para ello ponemos 2 l de agua en una cacerola con un puñadito de sal gorda. Tapamos y cuando rompa a hervir (debe burbujear) añadimos la pasta. Cocemos hasta que empiece a flotar, eso querrá decir que la pasta está en su punto. Reservamos un poco de agua de cocción en un vasito y escurrimos. 
Añadimos un chorrito del agua de cocción a la salsa de calabaza que habremos mantenido caliente. Añadimos la pasta, mezclamos bien y por último añadimos la pancetta y la salvia. Servimos con unas semillas de chía en crudo que le darán un toque crujiente y un ligero sabor a nuez que casa a la perfección con todos los sabores de la receta. 



Como véis, en poco tiempo hemos preparado una deliciosa receta. Ya es hora de darle el respeto a la pasta que se merece. Sorprended a vuestros invitados, ni siquiera hace falta ser un manitas en la cocina, tan sólo ingredientes de buena calidad. ¡Gracias Deliziosa Italia!
 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Calamar Relleno de Arroz Negro

El otro día discutía en un grupo de Whatsapp sobre la fuerte irrupción de Halloween no sólo en España, sino en muchos otros países de Europa. Una de las miembros del grupo culpaba a las escuelas de tan tremenda expansión, y más concretamente a los profesores de inglés, que según ella nos dedicamos a difundir la cultura anglosajona y americana desprestigiando con eso las tradiciones de nuestro país. Claro, tocó mi fibra sensible porque, por alusiones, creo que no es así en absoluto. Es cierto que en las escuelas hablamos de las fiestas y tradiciones de los países angloparlantes (que son muchas más que Halloween), porque cuando enseñamos una lengua extranjera también enseñamos cultura, es nuestro deber, pero jamás desprestigiamos nuestras tradiciones. Si Halloween ha irrumpido con fuerza en Europa, quizá sea porque la gente lo encuentra más divertido que la tradicional manera católica de celebrar el día de difuntos y en España además tenemos el añadido de que la fiesta nos encanta y cualquier excusa es buena para salir a pasárselo bien. También hay que tener en cuenta que la influencia americana en el mundo es muy grande, en parte gracias al cine y a las series con las que hemos crecido y a eso hay que añadirle el hecho de pertenecer a una sociedad consumista y el partido que le sacan a estas cosas las grandes superficies. Pero por otro lado quizá hay que admitir que la sociedad evoluciona y que hay tradiciones que quedan atrás sin que ello signifique que sean despreciadas, sino que demuestran simplemente que la sociedad cambia, evoluciona y ve el mundo de otra manera, sin necesidad de buscar culpables, huyendo de las imposiciones de la religión y volviendo a los orígenes paganos de nuestras tradiciones. Para nosotros cualquier tiempo pasado fue mejor, pero hay que admitir que la vida sigue, que las cosas cambian y que, muchas veces, esos cambios son inevitables y no nos queda otra que aceptarlos y convivir con ellos, todo es una cuestión de perspectiva y apertura de mente. Sin ellas, el ser humano involucionaría en lugar de evolucionar y no sería posible encontrar recetas como la que os traigo en el post de hoy.
 
 CALAMAR RELLENO DE ARROZ NEGRO
Ingredientes para 2 personas:
1 calamar grande; 100 grs de arroz albufera; 1 cebolla morada; 
1 diente de ajo; 1l de caldo de pescado; 1 sobre de tinta de calamar; 
Sal; Aceite de Oliva; Perejil fresco picado; 1/4 de vaso de vino blanco seco.
PARA EL ALI OLI:
1 diente de ajo; 1 huevo; Sal; 200 ml de aceite de girasol.
 
Comenzaremos limpiando el calamar si el pescadero no nos lo ha limpiado previamente. Si tenemos la suerte de tenerlo ya limpio, troceamos las patas y las aletas y dejamos el calamar entero. Reservamos.
Ponemos el caldo de pescado a calentar a fuego medio. Troceamos la cebolla y el ajo muy finamente, añadimos un chorro de aceite en una cacerola y los ponemos a pochar con un poco de sal a fuego medio-bajo durante 10 minutos. Pasado ese tiempo añadimos un chorro de vino blanco seco y subimos el fuego hasta que se evapore. En ese momento añadimos las patas y las aletas del calamar troceadas y cocinamos durante 5 minutos. Añadimos la tinta disuelta en un poco de agua y removemos. Añadimos entonces el arroz y mezclamos bien, salamos cuando hayan pasado un par de minutos añadimos un cazo de caldo caliente. A mí me gusta hacer el arroz como si fuese un risotto, pues me gusta que quede cremoso, así que iremos añadiendo caldo según nos lo vaya pidiendo el arroz durante 20 minutos hasta que el arroz esté listo. Entonces, procederemos a rellenar el calamar bien limpio con el arroz negro, sin llenarlo del todo para que no se rompa al cocinarlo y se salga el relleno. Cerramos el calamar con unos palillos y ponemos la plancha a calentar con un poco de aceite. Cuando esté bien caliente, ponemos el calamar y lo doramos bien por todos los lados durante unos 8 minutos aproximadamente girándolo para que se haga bien por todos lados. Sabremos que está listo cuando adquiera un tono dorado. Una vez listo, lo sacamos de la plancha y con un cuchillo bien afilado lo cortamos en rodajas. Servimos sobre una cama de arroz negro que nos ha sobrado del relleno y acompañado de salsa ali oli que elaboraremos poniendo en un vaso mezclador un diente de ajo, un huevo, sal y aceite, batimos bien hasta obtener un ali oli espeso. Terminamos el plato con perejil fresco picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.



Como véis es un plato de lo más aparente y que demuestra una vez más que lo sencillo no está reñido con lo bueno. De hecho, según Sergio, mi señor esposo, de todas las últimas recetas que he preparado, esta es una de sus favoritas. Tomad nota para estas fiestas que se avecinan. Triunfaréis, seguro. 
¡Hasta el próximo post!
 
 
 
 

domingo, 23 de octubre de 2016

Arancini Rellenas de Carne

Imagino que muchos de vosotros conoceréis Wallapop, esa aplicación que sirve para vender cosas que ya no usamos. Personalmente me parece un gran invento, porque evitas generar basura, reutilizas y encima ganas y ahorras dinero comprando productos en buen estado que otra personas ya no usan y que en tienda te costarían el doble o el triple. En mi caso he vendido y comprado ya unas cuantas cosas y siempre he acabado satisfecha, pero también debo decir que a veces la gente se comporta de un modo un tanto extraño y te saca un poco de tus casillas hasta el punto de entrarte ganas de mandarlos a freír monas, pero te contienes porque eres una persona razonable y educada y no es plan de ponerse a discutir con alguien al que no conoces, pero daría para escribir un libro de anécdotas. Recuerdo una que le sucedió a mi hermana. Su pajarito murió y puso la jaula en venta. La contactó un chico que regateaba el precio y que terminó ofreciéndole un pájaro a cambio de la jaula. No daba crédito, ni yo tampoco, igual el que necesitaba la jaula era él más bien. 
Otras veces te contactan e intentar ligar contigo y el producto pasa a un segundo plano. Solución: cambiar tu foto de perfil y poner una linda maceta. Fin del problema.
Y en la gran mayoría de los casos tienes que lidiar con el regateo, a pesar de que pones claramente en el anuncio PRECIO NO NEGOCIABLE. Pero lo peor no es eso, sino que se puede percibir la mala educación de la gente cuando te contacta diciendo: "Venga, te doy 10 euros", les falta añadir "y vas que chutas, mona". No lo soporto. Hoy sin ir más lejos me contactó alguien preguntando por un producto y cómo no me pregunta hasta cuánto lo rebajaría (pone PRECIO NO NEGOCIABLE, lo juro), educadamente le digo que no lo rebajo y me contesta que me tendré que adaptar a su bolsillo!!! Blanca me he quedado y a pesar de que lo único que me apetecía era decirle a esa persona tres cosas bien dichas, he sido fiel a mis buenos modales y la he mandado a freír monas de la manera más formal posible, no pienso caer tan abajo y promover la mala educación que abunda a día de hoy que es perceptible incluso a través de las redes sociales. Una pena, ¿no os parece?
En esos momentos de cabreo temporal no hay nada mejor como meterse a la cocina y olvidarse de todo, hoy os traigo un delicioso plato típico de la cocina siciliana, unas arancini rellenas de carne que están para chuparse los dedos y que no se venden en Wallapop, lo siento. Os tendréis que conformar con la receta.
ARANCINI RELLENAS DE CARNE
Ingredientes para 2 arancini:
 PARA EL RISOTTO:
100 grs de arroz para risotto (Carnaroli o Arborio); 1 chorro de vino blanco seco;
1 cebolla pequeña MUY picada; 1 diente de ajo;
Aceite de Oliva; Queso Parmesano Rallado; Sal; Agua;
PARA EL RELLENO:
100 grs de carne picada mixta; 1 pimiento verde; 1 cebolla pequeña; 1 diente de ajo; 
1/4 vaso de vino tinto; 2 cucharadas de tomate frito; Hojas de albahaca fresca; 
Pimienta negra molida; Aceite; Sal.
PARA EL REBOZADO:
1 huevo; pan rallado; 

Comenzaremos elaborando un risotto tradicional. Para ello ponemos aceite en una sartén o cacerola baja, cuando esté caliente ponemos la cebolla bien picada (no debe notarse) y el ajo a pochar a fuego bajo. Unos 8 minutos después, añadimos el vino, subimos el fuego y dejamos evaporar. En ese momento añadimos el arroz y rehogamos durante un par de minutos. Salamos y en ese momento empezamos a añadir el agua, que debe estar calentada previamente, poco a poco. Según el arroz vaya absorbiendo el agua iremos añadiendo más, y removiendo sin parar para conseguir un arroz cremoso. Repetimos la operación durante 20 minutos. Cuando llevemos 15 minutos añadimos el queso Parmesano rallado y mezclamos para mantecar nuestro risotto y darle la consistencia cremosa. Una vez listo, reservamos y dejamos enfriar.
Mientras se enfría el arroz preparamos el relleno, para ello ponemos aceite en una sartén y ponemos a pochar cebolla bien picada, ajo y el pimiento. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos el vino tinto, subimos el fuego y dejamos evaporar. Cuando se haya evaporado el alcohol, añadimos el tomate frito y unas hojas de albahaca fresca, en ese momento añadimos la carne y cocinamos a fuego medio removiendo para que se mezclen bien todos los ingredientes. Dejamos cocinar a fuego medio durante 10 minutos aproximadamente. Salmpimentamos y dejamos enfriar.
Procedemos ahora a formar las arancini. No es sencillo, por eso debemos hacerlo despacio y con cuidado. Cogemos un poco de arroz y nos lo ponemos en la palma de la mano humedecida, aplastamos un poco con la otra y hacemos un agujero en el centro. Con una cuchara ponemos un poco de relleno en el hueco y vamos cerrando la mano para cerrar bien la arancina sin que se salga la carne. Con ayuda de la otra mano le damos forma de bola bien redondita. Una vez lista, la pasamos por huevo y pan rallado y freímos a inmersión. Para ello ponemos aceite en una cacerola bien profunda y la llenamos hasta arriba. Cuando esté bien caliente (para saberlo metemos un palillo y si salen burbujas es la temperatura ideal), introducimos la arancina con cuidado y freímos hasta que se dore. Sacamos y dejamos escurrir sobre un papel de cocina.


Dejamos enfriar y servimos con un poco de salsa de tomate a la albahaca o una pizca de ketchup de calidad.

Es importante a la hora de freír que tengáis cuidado con la temperatura del aceite. Si está frío el producto asorberá toda la grasa. Esperad a que esté bien caliente (no ardiendo) y os quedará un rebozado tan rico como el de estas arancini.¡Hasta el próximo post!


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Arancini Rellenos de Carne
El fingerfood siciliano por excelencia
Ingredients
  • 100 grs Arroz Carnaroli o Arborio
  • 1 pequeña Cebolla
  • 1 diente Ajo
  • 1/4 vaso Vino blanco
  • 150 grs Queso Parmesano
  • Aceite de oliva
  • 100 grs Carne picada mixta
  • 1 Pimiento verde
  • 1 pequeña Cebolla
  • 1 diente Ajo
  • 2 cucharadas Tomate frito
  • 1/4 vaso Vino tinto
  • Sal
  • Albahaca fresca
  • Pimienta Negra
Instructions
Comenzaremos elaborando un risotto tradicional. Para ello ponemos aceite en una sartén o cacerola baja, cuando esté caliente ponemos la cebolla bien picada (no debe notarse) y el ajo a pochar a fuego bajo. Unos 8 minutos después, añadimos el vino, subimos el fuego y dejamos evaporar. En ese momento añadimos el arroz y rehogamos durante un par de minutos. Salamos y en ese momento empezamos a añadir el agua, que debe estar calentada previamente, poco a poco. Según el arroz vaya absorbiendo el agua iremos añadiendo más, y removiendo sin parar para conseguir un arroz cremoso. Repetimos la operación durante 20 minutos. Cuando llevemos 15 minutos añadimos el queso Parmesano rallado y mezclamos para mantecar nuestro risotto y darle la consistencia cremosa. Una vez listo, reservamos y dejamos enfriar. Mientras se enfría el arroz preparamos el relleno, para ello ponemos aceite en una sartén y ponemos a pochar cebolla bien picada, ajo y el pimiento. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos el vino tinto, subimos el fuego y dejamos evaporar. Cuando se haya evaporado el alcohol, añadimos el tomate frito y unas hojas de albahaca fresca, en ese momento añadimos la carne y cocinamos a fuego medio removiendo para que se mezclen bien todos los ingredientes. Dejamos cocinar a fuego medio durante 10 minutos aproximadamente. Salmpimentamos y dejamos enfriar. Procedemos ahora a formar las arancini. No es sencillo, por eso debemos hacerlo despacio y con cuidado. Cogemos un poco de arroz y nos lo ponemos en la palma de la mano humedecida, aplastamos un poco con la otra y hacemos un agujero en el centro. Con una cuchara ponemos un poco de relleno en el hueco y vamos cerrando la mano para cerrar bien la arancina sin que se salga la carne. Con ayuda de la otra mano le damos forma de bola bien redondita. Una vez lista, la pasamos por huevo y pan rallado y freímos a inmersión. Para ello ponemos aceite en una cacerola bien profunda y la llenamos hasta arriba. Cuando esté bien caliente (para saberlo metemos un palillo y si salen burbujas es la temperatura ideal), introducimos la arancina con cuidado y freímos hasta que se dore. Sacamos y dejamos escurrir sobre un papel de cocina.
Details
Prep time: Cook time: Total time: Yield: 1 arancina por persona

domingo, 9 de octubre de 2016

Baos Rellenos de Carne a la Cerveza

Hace mucho que no participo en concursos culinarios porque sinceramente pienso que en el mundo de la cocina hay mucha competencia insana y paso. Yo no cocino para competir con nadie, ni para obtener reconocimentos ni recompensas, pues mi objetivo simplemente es hacer del momento de la comida o la cena algo un poquito más especial, y ya de paso, por qué no, motivarme a probar cosas nuevas y a seguir mejorando y aprendiendo. Pero hace unos días un amigo me mandó un enlace para un concurso que organiza Cruzcampo en el que hay que proponer una tapa que maride con su Cruzcampo Gran Reserva y aunque al principio tuve mis reticencias, finalmente se me ocurrieron algunas ideas y me he liado la manta a la cabeza atreviéndome a proponer esta tapa que aquí os traigo y que hemos tomado, cómo no, con una deliciosa cervecita fresquita. 
BAOS RELLENOS DE CARNE A LA CERVEZA
Ingredientes para 10 bollitos:
PARA LA MASA:
200 grs. de harina de trigo; 100 grs. de agua; 1 pizca de sal; 1 cucharadita de azúcar; 
5 grs de levadura fresca prensada.
PARA EL RELLENO:
250 grs de carne picada mixta; 1 cebolla; 1 diente de ajo; 1 pimiento verde; 1 tomate rallado;
1 botellín de cerveza (Cruzcampo Gran Reserva); 1 cucharada de miel;
1 cucharadita de azúcar moreno; 1cucharada de salsa de soja;
1 pizca de jengibre molido; Sal; Pimienta negra molida; Aceite de Oliva; 


Comenzamos preparando la masa con al menos 2 horas de antelación para respetar los tiempos de reposo de la misma. Para ello mezclamos todos los ingredientes en un bol, podemos amasar a mano o con ayuda de la amasadora si la tenemos. Hay que trabajar la masa hasta que esta no se pegue a las manos y quede elástica. Una vez lista la dejamos reposar durante 1 hora tapada con un papel film.
Pasada la hora, dividimos la masa en bolitas de unos 30 gramos, las colocamos en una bandeja cubierta de papel vegetal y dejamos reposar otros 45 minutos.
En los tiempos de reposo de la masa aprovechamos para hacer el relleno. Para ello pelamos el ajo y la cebolla. Los troceamos muy finos junto con el pimiento y los ponemos a pochar en una sartén con aceite durante unos 10 minutos a fuego suave. Cuando la cebolla empiece a transparentarse, añadimos el tomate rallado, removemos bien y dejamos cocinar todo junto unos 2-3 minutos, en ese momento añadimos la cerveza y subimos el fuego, tendremos que espear a que se reduzca del todo y el alcohol se evapore o quedará demasiado amargo. Cuando haya reducido casi del todo, añadiremos la miel y el azúcar para contrarrestar el amargor de la cerveza, removemos y añadimos la carne. Salpmientamos y mezclamos bien. Añadimos la soja y el jengibre y dejamos cocinar todo junto unos 7 minutos a fuego medio. Una vez listo, retiramos y dejamos enfriar.
Cuando hayan reposado las bolitas, vamos cogiendo una a una para estirarlas y darles forma. Enharinamos la superficie de trabajo y estiramos cada bolita con ayuda del rodillo hasta que alcancen un diámetro de unos 15 cm. No deben quedar demasiado finas o se romperán. En ese momento nos colocamos la masa en la palma de la mano y ponemos una cucharada de relleno en el centro, cerraremos haciendo pliegues hacia el centro de tal manera que queden con la forma de la foto. Debemos asegurarnos de que queden bien cerrados. Repetimos la operación hasta terminar con la masa y el relleno. 
Estos bollitos deben cocinarse al vapor, podemos usar la vaporera de bambú si la tenemos, o cualquier utensilio para vapor. En mi caso he usado el Varoma de la Thermomix. Para ello cubrimos el fondo del recipiente con papel de horno y colocamos las bolitas bien separadas entre sí. Cocinamos durante unos 12 minutos (contando con que el agua ya está caliente cuando ponemos la vaporera encima). Destapamos con mucho cuidado para no quemarnos y para que no salga todo el vapor de golpe y se sequen los bollitos.
Servimos con salsa de soja y por supuesto maridamos con una deliciosa Cruzcampo Gran Reserva.


Me seleccionen o no, yo ya he tenido mi momento de recompensa. Espero que os animéis a prepararlas y que os gusten tanto como a nosotros.
¡Hasta el próximo post!

domingo, 25 de septiembre de 2016

Lasaña Mar y Montaña

Últimamente tengo un vicio inconfesable: me gustan las películas alemanas que echan en la 1 después de comer. No puedo deciros qué es lo que tienen pero enganchan y más de una y dos veces Sergio y yo nos hemos pasado casi toda la tarde del domingo viendo una o dos de estas pelis. No son candidatas a los Oscars precisamente pero son entretenidas y siempre tienen un mensaje positivo y quizá sea eso lo que me guste y lo que me haga engancharme. Es gracioso además que todas tienen títulos similares: "Un verano en la Toscana", "Amor en Marrakech"... y son bastante predecibles: chica cambia de vida, conoce a chico y chico se enamora perdidamente de ella, así que si alguna vez andáis haciendo zapping y dais con una de estas pelis, os advierto, son adictivas, tanto como la receta que hoy os traigo y que espero que os guste.

LASAÑA MAR Y MONTAÑA
Ingredientes para 2 personas:
4 trozos de lomo de merluza fresca;
1 hoja de laurel; 1 bandeja de setas variadas (que incluya shitake);
1 cebolla fresca; 2 dientes de ajo; 1 chorrito de vino blanco seco;
 1/4 de vaso de leche evaporada; Sal; Pimienta blanca molida; 
1 pizca de nuez moscada; Agua; Aceite de Oliva;
Hojas de lasaña (puede ser fresca o seca); Queso Parmesano Rallado;
2 lonchas de queso para gratinar; Albahaca fresca troceada.


Limpiamos bien la merluza de espinas. Ponemos agua en una cacerola con sal y una hoja de laurel y salamos también el pescado. Cuando rompa a hervir añadimos la merluza y cocemos a fuego medio durante 5 minutos aproximadamente cuidando que el pescado no se pase.
En ese momento escurrimos y ponemos la merluza en un plato para que se enfríe. Una vez fría, le quitamos la piel y la desmigajamos. Reservamos.
Pelamos y troceamos el ajo y la cebolla y limpiamos y troceamos las setas. Añadimos aceite en una sartén y cuando esté caliente añadimos el ajo en láminas y la cebolla en trocitos pequeños, añadimos sal, bajamos el fuego y dejamos pochar de 7 a 10 min. aproximadamente. En ese momento añadimos el vino tinto, subimos el fuego y dejamos evaporar. Una vez evaporado el líquido, añadimos las setas. Salteamos durante 5 minutos hasta que se hayan ablandado y añadimos la leche evaporada. Añadimos sal, pimienta blanca y una pizca de nuez moscada y dejamos cocinar a fuego suave otros 10 minutos.
Una vez que tengamos todo listo es hora de preparar la lasaña. 


Yo he usado unas láminas de lasaña fresca de Giovanni Rana que no necesitan cocerse previamente. Si usáis lasaña de otro tipo tendréis que cocerla previamente según las instrucciones del envase.
En mi caso las láminas de lasaña eran muy anchas, así que usé dos láminas partidas por la mitad para hacer una lasaña de 4 capas. 
Forramos un molde de plum cake o una fuente con papel vegetal y añadimos un chorrito de aceite. Ponemos una lámina de pasta, añadimos encima una capa de merluza, otra de setas y por último espolvoreamos con Parmesano rallado. Repetimos esta operación hasta terminar con la pasta y el relleno. Terminamos la lasaña espolvoreando con queso rallado y con las lonchas de queso para fundir.
Horneamos a 200º durante 15 minutos. Si es necesario, ponemos la lasaña 5 minutos al grill para que coja un tono más dorado. Servimos con trocitos de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva.




Deliciosamente deliciosa, ¡Hasta el próximo post!

domingo, 18 de septiembre de 2016

Tajin de Ternera con Yuca, Calabaza, Paraguayas y Bulgur

COMPRA SLOW: procedimiento por el cual se adquieren productos, normalmente alimenticios, en tiendas de barrio y pequeños negocios locales.
DECÁLOGO PARA UNA COMPRA SLOW PERFECTA
1. Reconocer la zona e ir probando distintos negocios locales hasta encontrar nuestro favorito.
2. Ir siempre a la misma tienda y vencer la tentación de ir al supermercado.
3. Ir caminando.
4. Observar detenidamente el producto.
5. Charlar con el profesional. No pasa nada por relacionarse con la gente. 
6. Dejarse aconsejar por el profesional sobre los productos más frescos. 
7. Observar trabajar a nuestro tendero de confianza. El mimo con el que trata su producto es esencial para el sabor del mismo.
8. Charlar con otros clientes y, por qué no, compartir recetas con ellos.
9. No comprar como si fueras a la guerra. Es un momento agradable, ya volverás en dos o tres días.
10. Volver a tu casa satisfecho con tu compra, quizá algo más cara, pero su calidad merece la pena y además, has ayudado a salir adelante a un gran profesional, que hoy en día no abundan, por desgracia. 
Siguiendo todos estos pasos conseguiréis disfrutar de ese momento tan aparentemente insignificante como es el hecho de hacer la compra. Comprando en el pequeño comercio, todos salimos ganando.

TAJIN DE TERNERA CON YUCA, CALABAZA, PARAGUAYAS Y BULGUR

Ingredientes para 2 personas:
6 filetitos de aguja de ternera (de la carnicería del barrio);
1 Yuca (de la frutería que está al lado de la casa de tu madre); 
1 trozo de calabaza (del huerto de tu suegro); 
2 paraguayas (de la misma frutería); 1 cebolleta;
1 diente de ajo (ídem); 2 tomates rallados (también del huerto);
1 chorrito de vino tinto (de ese que compras en el pueblo); 
2 cucharadas de Ras el Hanout (de la tienda de especias o del comercio marroquí del barrio);
Sal, Aceite de Oliva Virgen;
1/2 l de Caldo de pollo casero o en su defecto, agua.
Perejil fresco (de la maceta de la terraza)
PARA EL BULGUR:
1/2 vaso de bulgur (en la misma tienda marroquí); 1/2 l de caldo de pollo casero o en su defecto, agua.
Sal. 

En primer lugar, preparamos la mis-en-place. Cortamos la cebolleta en juliana fina y el ajo en láminas. Pelamos la yuca y la calabaza y las troceamos en cubitos pequeños. Hacemos lo mismo con las paraguayas. Rallamos los tomates.
Cuando lo tengamos todo listo es el momento de empezar a cocinar. Salamos la carne y le añadimos un par de cucharadas de Ras-el-Hanout, una mezcla de especias típica de Marruecos. Mezclamos bien para que se impregne toda la carne.
Ponemos aceite en una cacerola y cuando esté caliente añadimos los filetes, doramos solamente, cuando estén doraditos, sacamos y reservamos.
En el mismo aceite, impregnado ahora de las especias, añadimos la cebolla y el ajo y dejamos pochar a fuego suave durante 6 minutos aproximadamente. En ese momento añadimos el tomate, subimos el fuego para que se evapore el agua del mismo. Una vez evaporada añadimos el vino tinto y de nuevo dejamos que se evapore el alcohol. 
Es momento ahora de añadir la carne de nuevo, la yuca, la calabaza y las paraguayas troceadas. Mezclamos bien y añadimos caldo hasta cubrir simplemente la carne y las verduras. Dejamos cocinar a fuego suave durante 25 minutos hasta que la carne esté tierna.


Mientras que se cocina la carne, preparamos el bulgur. Para ello ponemos a calentar un cazo con un vaso de caldo de pollo (siempre usaremos el doble de líquido que de bulgur), cuando rompa a hervir se lo añadiremos al bulgur que tendremos en otro cazo. Tapamos y dejamos reposar unos 20 minutos hasta que se haya absorbido todo el líquido. No es necesario ponerlo al fuego, sucede como con el cuscus. Una vez listo añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen y sal si fuese necesario.


Servimos nuestro plato con perejil fresco. El bulgur lo serviremos aparte para que no absorba el caldo de la carne.


Yo he utilizado filetes de aguja, pero podéis usar cualquier otra carne para guisar que no sea ternera. Siempre y cuando la compréis en el sitio adecuado, ya sabéis.


Espero que os haya gustado y que a partir de hoy os animéis a ir a las tiendas de barrio. El sabor se nota, os lo garantizo.



martes, 6 de septiembre de 2016

Bonito con Verduras

Una de las peores cosas de ser profe es cambiar de compañeros cada año. No conozco muchos otros puestos de trabajo pero me atrevo a decir que en ningún otro sitio hay tanto movimiento de gente como en este. Hay quien por un lado, lo verá como algo positivo por eso de cambiar y ver caras nuevas, pero aunque intento afrontar la vida de manera optimista, no puedo sino ver este mes con un halo de negatividad, pues me duele despedir a aquellos que empezaron siendo compañeros y acabaron siendo amigos. A veces desearía que no fuese así, pero no queda otra que aceptarlo y aprender a vivir sin ellos y pensar que tal vez, el tiempo volverá a juntar nuestros caminos.
Ante tanto cambio no me ha apetecido inaugurar la temporada bloguera con una receta novedosa, sino con un clásico de la cocina de mi madre, un delicioso y sencillísimo plato que, aunque no borrar, es capaz de suavizar el desconsuelo de la ausencia. ¡Espero que os guste!

BONITO CON VERDURAS
Ingredientes para 4 personas:
1 rodaja grande de bonito fresco;
2 pimientos verdes; 1 cebolla; 1 diente de ajo;
1/2 bote de tomate natural triturado; 1/2 vaso de vinagre;
1/4 vaso de agua; Sal; Aceite de Oliva; 1 hoja de laurel.



Comenzamos salando el bonito por ambos lados. Reservamos. Picamos la cebolla y el pimiento en juliana fina y el ajo en láminas. Cuando tengamos todo listo, añadimos aceite a una cacerola amplia y poco profunda y cuando esté caliente añadimos el ajo, doramos con cuidado de que no se nos queme y añadimos la mitad del pimiento y de la cebolla, pochamos durante unos dos o tres minutos y en ese momento añadimos el bonito y lo cubrimos con el resto de pimiento y cebolla. Añadimos la hoja de laurel, tapamos y dejamos cocinar a fuego medio bajo durante unos 5 minutos. Pasado ese tiempo, añadimos el tomate natural, y el vinagre, tapamos y dejamos que el vinagre se evapore durante otros 5 minutos aproximadamente. En ese momento añadimos el agua y dejamos cocer durante 10 minutos, con cuidado de que el bonito no se nos pase o quedará muy seco. Una vez listo apartamos del fuego y dejamos enfriar. Se puede servir a temperatura ambiente o frío.




Quizá la receta no sea muy ortodoxa pero así me la dictó mi madre en su momento y así la hago, porque sean los pasos correctos o no, el resultado es delicioso. 
¡Hasta el próximo post!

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