domingo, 17 de abril de 2016

Tournedos de Salmón y Hojaldre Rellenos con Crema de Alcachofas

El salmón es un pescado al que le tengo especial cariño. Esta afirmación puede resultar un poco extraña pero entenderéis por qué tras leer esta entrada de hoy. 
En el 2003, viví unos meses en Reino Unido, concretamente en un pueblo llamado Eastbourne situado en el sureste de Inglaterra (Sussex). Allí trabajaba como camarera en un hotel, The Albany, y allí fue donde conocí a mi querido amigo Carlos, que por desgracia ya no está entre nosotros para poder leer estas líneas. El trabajo no era gran cosa pero fueron algunos de los días más felices de mi vida, creo que nunca me he reído tanto en mi puesto de trabajo como entonces y es que Carlos era de esas personas que te hacía la vida más fácil, que siempre tenía ganas de reír y hacer bromas y aunque llegaras destrozado tras una larga noche de marcha, o triste, o de malhumor, conseguía levantarte el ánimo en un abrir y cerrar de ojos. Vivimos momentos increíbles, momentos únicos entre los que incluyo los desayunos, las comidas y las cenas juntos. Por lo general, cuando terminaba el turno de comidas era cuando nosotros podíamos comer, siempre lo mismo que comían los clientes (nos trataban bien, al contrario que en otros hoteles). Así que un rato antes de que acabase la cena, el chef nos daba el visto bueno para coger lo que más nos apeteciera y pasarlo a la cocina para no quedarnos sin nada que llevarnos a la boca y sobre todo lo hacía cuando había pescado, ya que no es un ingrediente muy habitual en la cocina británica fuera del típico Fish&Chips y por ello tendía a acabarse pronto siempre que lo incluían en el menú. Dentro de la poca variedad de pescado, lo que más comíamos era salmón y cuando tocaba, siempre para cenar, el chef ya sabía que nos gustaba y nos guardaba dos lomitos que luego disfrutábamos juntos comentando las anécdotas del servicio de aquella noche o diciendo cualquier tontería que nos hacía atragantarnos casi de la risa. Parece una tontería pero a veces un simple ingrediente, un olor, o un sabor nos hacen volver a vivir momentos inolvidables o irrepetibles, y de ahí mi cariño hacia el salmón, que si ya es rico de por sí, para mí es más rico aún si cabe.

TOURNEDOS DE SALMÓN Y HOJALDRE 
RELLENOS DE CREMA DE ALCACHOFAS

Ingredientes para 2 personas:
2 lomos de salmón fresco y de calidad;
4 alcachofas; 1/2 cebolla; 2 huevos de codorniz;
1 paquete de masa de hojaldre fresca; 1 yema de huevo;
1 grano de pimienta larga o Pimienta blanca molida; 
Sal; Aceite de Oliva; 1chorrito de vino blanco seco.


Limpiamos bien los lomos de salmón y les quitamos la piel si no tenemos pescadero de confianza. Los cortamos por la mitad. Machacamos en el mortero el grano de pimienta larga. Salpimentamos los lomos por ambos lados y unimos los dos extremos con palillos para brocheta (los palillos normales son demasiado cortos). Reservamos en la nevera.
Elaboramos ahora la crema de alcachofas, para ello troceamos la cebolla en el picador de la batidora y ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva. Cuando esté transparente añadimos las alcachofas previamente cocidas en la olla exprés con agua salada durante 5 minutos y rehogamos todo junto, añadimos un chorrito de vino blanco, subimos el fuego y cuando el alcohol se haya evaporado, retiramos del fuego y ponemos la mezcla de nuevo en el vaso picador. Trituramos hasta obtener una crema. Rectificamos de sal si fuese necesario y procedemos al relleno del salmón.
En el hueco que nos ha quedado en medio de los lomos, ponemos la crema de alcachofa, dejando un hoyito en el centro de la crema y ahí pondremos un huevo de codorniz al que añadiremos una pizca de sal. 

Así es como debe quedar en crudo
Cortamos dos tiras de hojaldre del mismo ancho aproximadamente que los lomos de salmón, pintamos con yema de huevo batida y colocamos alrededor de los tournedos pegando bien los extremos presionándolos para que no se abran en el horno. Pinchamos con un palillo el hojaldre por varios sitios para que no se hinche en el horno y ya están listos para hornear. Metemos al horno precalentado a 220º durante 10 minutos y servimos decorando el plato a nuestro gusto.



Como habéis leído, he usado pimienta larga en esta receta. La encontré en Francia esta pasada Semana Santa y me la traje sin dudarlo. Combina bien con carnes o pescados y tiene un sabor y olor que recuerdan a la canela más que a la pimienta. Sin duda le da un toque diferente a nuestros platos pero es difícil de encontrar si no es en tiendas especializadas así que os recomiendo sustituirla por pimienta normal, a mí con el pescado me gusta más la blanca, pero podéis usar la que tengáis más a mano. Este es su aspecto: 

Animáos a preparar esta rica receta, os sorprenderá su agradable combinación y su delicadeza y sorprenderá a vuestros comensales.
¡Hasta el próximo post!


domingo, 10 de abril de 2016

Canelones de Mozzarella

La mozzarella es uno de los quesos italianos más conocidos y utilizados en las cocinas de todo el mundo, sobre todo en pizzas y en ensaladas. Pero en realidad, este maravilloso queso típico de la región de Campania nos ofrece un amplio abanico de posibilidades, ya que es posible derretirla al microondas y utlizarla para darle diversas formas con las que preparar platos de lo más original y variado como el que hoy os traigo, toda una delicia que se puede preparar en tan solo 10 minutos.

CANELONES DE MOZZARELLA
Ingredientes para 2 canelones
1 mozzarella fresca; 1 anchoa en salazón grande o dos pequeñas;
10 aceitunas de Kalamata deshuesadas (puedes usar aceitunas negras sin hueso);
1 tomate kumato despepitado; 1 cucharadita de alcaparras; 4 hojas de albahaca fresca;
Aceite de oliva virgen; Sal; Pimienta negra molida.
Para decorar: Alcaparrones, tomates cherry, albahaca fresca.
OTROS: Papel vegetal o de horno; Papel de cocina


Lavamos bien el tomate y lo despepitamos, deshuesamos las aceitunas y los ponemos junto con las anchoas, las alcaparras y la albahaca en el robot de la batidora. Añadimos aceite de oliva (una cucharada aproximadamente), una pizquita de sal (ojo que la anchoa es salada) y pimienta negra molida). Trituramos.
Cortamos la mozzarella en dos y ponemos las mitades bien separadas en un plato con papel vegetal. Metemos al microondas durante un minuto. Veremos que la mozzarella se ha derretido y que ha soltado algo de líquido. Secamos el exceso de suero con papel absorbente y estiramos la mozzarella con la palma de la mano. Cuando se haya enfriado ligeramente, rellenamos y enrollamos. Dejamos enfriar del todo y cortamos los laterales de tal modo que queden simétricos. Cortamos por el centro y servimos acompañando nuestros canelones de un alcaparrón y un tomate cherry.


Podéis variar el relleno a vuestro antojo: salmón ahumado y rúcula, jamón cocido, berenjena, atún... Animáos a darle rienda suelta a vuestra imaginación.


No me negaréis que es una receta de lo más sencilla pero al mismo tiempo super original. Si tenéis invitados ya sabéis cómo sorprenderlos. 
¡Hasta el próximo post!

domingo, 6 de marzo de 2016

Saltimbocca de Pollo con Prosciutto Cotto

Cuando creé este blog lo hice con el objetivo de compartir mis recetas con la gente más cercana y sobre todo con la intención de aprender cosas nuevas y "obligarme" a mejorar en la cocina. Hoy echo la vista atrás y me doy cuenta de que no sólo he cumplido estos sencillos objetivos que en su día me propuse, sino que también he aprendido informática, algo de fotografía culinaria y además, gracias a esta bitácora sin pretensiones, he tenido la suerte de dar junto a Danielle Schinello, propietario de Deliziosa Italia, un taller de pasta y fresca y salsas, experiencia que ha sido para mí un honor compartir con él y con los asistentes al taller. A ellos tengo que agradecerles la oportunidad de que "a teacher in the kitchen" virtual se haya convertido en una verdadera "profesora en la cocina", aunque solo haya sido por un día. Por ello, hoy quiero agradecer con este post a todos aquellos que ayer hicieron posible que una de mis pequeñas fantasías se hiciese realidad y además de una manera perfecta, combinando dos de mis grandes pasiones: Italia y la enseñanza, ¿Se puede pedir más? 
Como no podía ser de otro modo, el plato elegido para protagonizar la entrada de hoy es una deliciosa receta italiana "da leccarsi le dita", simple de preparar pero de un sabor sin igual. ¡Espero que os guste!.

SALTIMBOCCA DE POLLO CON PROSCIUTTO COTTO

Ingredientes para 2 personas:
2 filetes de contramuslo de pollo:
2 lonchas de prosciutto cotto italiano o jamón York;
8 hojas de salvia fresca; Sal; Pimienta;
1/2 vasito de vino blanco seco;
Aceite de oliva; 1 nuez de mantequilla.


Limpiamos el pollo de restos de grasa que pueda tener y cortamos cada filete por la mitad en trozos iguales. Salpimentamos por ambos lados. 
Ponemos una loncha de jamón cocido sobre cada filete (intentando que sean del mismo tamaño) y una hoja de salvia lavada en medio. Doblamos el filete por la mitad y cerramos los bordes con un palillo para evitar que se salga el relleno. Ponemos una hoja de salvia en la parte superior del filete y la pinchamos también con un palillo. Repetimos esta operación con el resto de los filetes. 


Ponemos una cucharada de aceite a calentar junto con una nuez de mantequilla y cuando esté caliente añadimos los filetes. Cocinamos hasta que estén dorados por fuera, pero no cocinados del todo. Dándoles la vuelta para que se hagan por ambos lados por igual. Una vez listos pasamos a una fuente de horno. Retiramos los palillos y metemos al horno a 220º durante 10 minutos.
Mientras tanto, añadimos el vino a la sartén donde hemos dorado el pollo para desglasarla y aprovechar los jugos de la cocción. Dejamos evaporar el vino y reducimos durante cinco minutos.
Cuando la salsa esté lista, abrimos el horno y regamos los filetes con un poco de la misma. 
Pasados los 10 minutos comprobamos que el pollo está hecho, sacamos y servimos regándo la carne con el resto de la salsa. 


La Saltimbocca (salta en boca), es un plato típico de Roma. La receta orginal se elabora con Prosciutto crudo (jamón serrano, para entendernos) y filetes de ternera. Mi profesora de italiano, María, me comentó que ella solía hacer este plato con jamón cocido porque le resultaba menos salado y he seguido su consejo que ha sido todo un acierto sin duda. 
Os sorprenderán la delicadeza y el sabor de este plato. A veces, detrás de las cosas sencillas se esconden las mayores delicias, pero eso sí, siempre utilizando productos de calidad. Yo tengo la suerte de contar con mi pollero de confianza Pollería Jesús, y por supuesto con Deliziosa Italia, donde he conseguido el maravilloso prosciutto cotto italiano, que no tiene nada que ver con nuestro York.
La única dificultad de este plato está en encontrar salvia, tarea no demasiado fácil en nuestro país ya que no es frecuente hallarla en grandes superficies. Si no la encontráis en viveros o en Verdecora, o si no tenéis frutero de confianza que os la pueda traer, la única opción es comprarla online. Igual que otras veces os doy alternativas a ingredientes que no encontréis, en este caso no puedo hacerlo pues es esta aromática la convierte la saltimbocca en un plato único que merece la pena probar.

¡Hasta el próximo post!




domingo, 14 de febrero de 2016

Ravioloni Rellenos de Burrata, Speck y Boletus con Salsa Beurre Noisette

No me gustan nada los domingos, me agobia pensar que al día siguiente hay que ir a trabajar de nuevo y tengo la manía de no salir de casa y concentrarme como los futbolistas el día previo a un partido importante. Pero como soy una persona muy casera, el hecho de estar en casa haciendo lo que me apetece es uno de mis mayores placeres, sobre todo en días como hoy en los que el viento y la lluvia sin tregua no invitan a salir. Eso además me da la posibilidad de dedicarle más tiempo del habitual a la cocina y realizar platos algo más elaborados que puedan ser protagonistas de alguna entrada en este blog, como la receta de hoy, que además ha sido mi regalo de San Valentín para mi chico, porque no hay nada como compartir un buen plato  con alguien al que quieres en el calor de tu casa y olvidarse del mundo exterior, aunque sea por un momento, ¿no os parece?.

RAVIOLONI RELLENOS DE BURRATA, SPECK Y BOLETUS
CON SALSA BEURRE NOISETTE

Ingredientes para la pasta fresca:
200 gramos de harina tipo 00
2 huevos a temperatura ambiente
1l de agua y una cucharadita de sal gorda para cocer la pasta
Ingredientes para el relleno y la salsa:
30 grs de boletus deshidratados;
4 lonchas de Speck + 1 para decorar
1 burrata; 1/2 cebolla; 1 diente de ajo;
100 grs de mantequilla; Salvia;
Parmesano rallado; Sal; Aceite de Oliva.


Elaborar pasta fresca parece un proceso complicado pero en realidad no lo es y el resultado merece la pena. Además, no es necesario que tengáis máquina para pasta sino que se puede estirar perfectamente con un rodillo de cocina.

Comenzamos por formar un volcán de harina en una superficie limpia y lisa. Hacemos un agujero en medio y añadimos los dos huevos. Es mejor si los rompemos un poco con la ayuda de un tenedor, pero si os parece difícil no es imprescindible. Comenzamos a mezclar de fuera hacia adentro hasta que se integre bien el huevo con la harina y se forme una masa que no se pegue en las manos. Si quedase demasiado pegajosa bastaría con añadirle harina hasta que dejase de hacerlo. Si por el contrario quedase demasiado seca se le puede añadir unas gotas de aceite de oliva. Una vez lista la masa, formamos una bola, cubrimos con film y dejamos reposar unos 30 min.

Mientras la masa reposa, nos ponemos con el relleno. Lo primero que tenemos que hacer es poner a hidratar las setas, podemos hacerlo antes de elaborar la masa, porque deben estar como mínimo media hora en agua. Pasado este tiempo, las escurrimos y las reservamos. El agua que sueltan no se deshecha, se cuela y se reserva, pues puede servir para elaborar un risotto o unas croquetas.

Picamos la cebolla finamente y el ajo en láminas y los ponemos a pochar en una sartén, cuando la cebolla esté transparente añadimos las setas y salteamos unos cinco minutos a fuego suave. Si soltasen líquido hay que esperar a que este se evapore. Una vez listas, añadimos al vaso de un robot de cocina junto con la burrata y el speck troceado. Picamos y reservamos.

Cuando la pasta esté lista la estiramos hasta que quede bastante fina, pero sin llegar a transparentarse y formamos los ravioloni, se hacen como los ravioli pequeños pero con montones de relleno más grandes. Os dejo este link para que lo veais mejor: http://ricette.giallozafferano.it/Ravioli-ricotta-e-spinaci.html. Es imporante pintar los bordes con agua para que la masa se pegue bien y los ravioli queden bien cerrados, de lo contrario se saldrá el relleno a la hora de cocerlos.

Antes de cocer la pasta elaboramos la salsa. La beurre noisette es una receta francesa. Suena a algo muy elaborado pero en realidad es un procedimiento muy sencillo. Ponemos la mantequilla en un cazo a fuego suave, pasados unos minutos comenzará a soltar una espuma que debemos retirar como si de un caldo se tratase. Entonces dejamos que se caliente hasta adquirir un tono marrón oscuro y un olor y sabor similar a la nuez o la avellana, de ahí su nombre. Una vez lista, colamos y reservamos.

Una vez que ya tenemos todo, ponemos el agua a calentar con una cucharadita de sal gorda y cuando rompa a hervir añadimos los raviolis. Cocemos de 3 a 4 minutos, se sabrá que están listos porque suben a la superficie. Escurrimos.

Emplatamos salseando el raviolone con una cucharada de beurre noisette (no en exceso porque puede cansar el sabor y la textura es bastante aceitosa),  espolvoreamos con salvia (yo he usado seca), parmesano rallado la loncha de speck que reservamos en trocitos y servimos.



Como habéis visto, he usado speck en esta receta. El speck es un jamón ahumado típico de la zona del Trentino. Su sabor es muy diferente al del prosciutto crudo, que es mucho más dulce y tampoco tiene nada que ver con nuestro jamón serrano. Es difícil encontrarlo en tiendas que no sean especializadas, yo lo compro en mi tienda italiana de referencia Deliziosa Italia, pero si no lo encontráis podéis usar jamón normal aunque cambiará bastante el carácter de la receta.

Auténtico Speck en Deliziosa Italia

La burrata, por si no la conocéis, es un queso similar a la mozzarella pero en lugar de con leche de búfala se elabora con leche de vaca y su interior, llamado Straciatella (como los helados) es mucho más cremoso. Podéis conseguirla en la misma tienda y si no lo encontráis, usad mozzarella como sustituto o queso ricotta fresco.

Qué no os asusten todos estos ingredientes, ni quizá lo elaborado de la receta. El resultado es espectacular y bien merece la pena el ratito que se le dedica.

¡Feliz San Valentín a todos!


miércoles, 20 de enero de 2016

Bacalao con Salsa Napolitana

Empecé a comer bacalao casi a los 30 años y de casualidad. Un día, una compañera de trabajo nos invitó a mí y a otros profes a comer a su casa, y quiso prepararnos algo especial eligiendo un plato típico de su tierra, Galicia, así que nos cocinó unos garbanzos con bacalao. Yo no sabía qué iba a preparar y cuando nos dijo el plato me quedé un poco parada (no me gusta ser aguafiestas y tiquismiquis a la hora de comer y menos cuando soy yo la invitada). Debe de ser que se me notó y me preguntó si es que no me gustaba el bacalao y claro, no pude mentir y le dije que no. Ella insistió en prepararme otra cosa pero me parecía de tan mala educación no comer lo que había cocinado con tanto cariño que decidí comerlo, me gustase o no y cuál fue mi sorpresa al dar el primer bocado. ¡Qué delicia!. ¿Cómo había podido estar todo ese tiempo sin comer algo tan rico? Desde aquel día no hay nada que me guste más que un plato de bacalao bien cocinado, así que con esta receta de hoy quiero darle las gracias a Alba por haberme descubierto semejante manjar y pedirle disculpas a mi madre por no haberla hecho caso durante 30 años poniendo cara de malas pulgas a sus patatas con bacalao que hoy me pirran. 
BACALAO CON SALSA NAPOLITANA

2 Lomos de bacalao de calidad;
1 bote de tomate triturado; 1 pimiento verde; 
5 chalotas (o 1 cebolla); 2 dientes de ajo;
1 guindilla o chile rojo o cayena; 
1 cucharadita de sal; 1 cucharadita de azúcar moreno;
Aceite de Oliva; Agua. 


Para preparar esta receta hay que desalar el bacalao previamente. En mi caso yo lo he tenido en agua 24 horas cambiándola de vez en cuando lavando el bol para quitar posibles restos de sal. Si los trozos fuesen más gruesos necesitarían más tiempo. Lo más fácil es ir probando el bacalao para darle el punto de sal deseado.
Una vez desalado, lo secamos con papel absorbente y lo pasamos por harina y lo ponemos a dorar en aceite bien caliente. No queremos cocinarlo del todo, sólo que se dore. Cuando esté doradito por todas las caras sacamos y ponemos en un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa. Reservamos.
Para la salsa pelamos el ajo en láminas y lo ponemos a dorar en una sartén con aceite. Cuando esté dorado (no quemado) añadimos el pimiento y las chalotas troceadas muy finamente junto con la guindilla o chile (sin pepitas) bien lavada y troceada también en cachitos pequeños. Pochamos durante 6 o 7 minutos aproximadamente a fuego medio-suave y cuando ya empiecen a transparentar las chalotas y el pimiento haya cambiado de color a un verde más oscuro, añadimos el tomate. Mezclamos bien, añadimos una cucharadita de sal (ojo que el bacalao ya es salado) y otra de azúcar, probamos por si hubiese que rectificar y dejamos que se fría el tomate durante 15 minutos más o menos a fuego suave. Cuando el tomate esté listo, lo ponemos en el vaso de la batidora, añadimos un chorrito de agua para que la salsa no quede tan espesa y trituramos (podéis saltar este paso si os gusta la salsa con los trocitos de verdura). Volvemos a poner la salsa en la cacerola y añadimos el bacalao con la piel hacia abajo para que la gelatina de la piel le de más saborcito y textura a la salsa. Cocinamos todo junto durante 10 minutos y servimos.


La salsa napolitana se asocia normalmente con pasta o pizza pero queda de lujo con el bacalao que, por si no lo sabéis, es también un pescado muy utilizado en la cocina italiana, sobre todo en la zona norte con recetas tan deliciosas como el Bacalao alla Vicenza o el Bacalao Mantecato. No dudéis en probarlas si alguna vez os dejáis caer por allí, son deliciosas. 



¡Hasta el próximo post!

domingo, 20 de diciembre de 2015

Nems Ibéricos

Los nems son unos rollitos típicos de la cocina vietnamita y a diferencia de los clásicos rollitos de primavera, son un bocado mucho más sutil y elegante, pues su tamaño es más pequeño y además se sirven acompañados de una hoja de lechuga y otra de menta para envolverlos y comerlos con la mano. El sabor y la frescura que aporta la menta junto con la lechuga es lo que más me gusta de este plato porque convierte un simple rollito en una delicatessen. 
Normalmente se rellenan de una mezcla de verduras y algún tipo de carne, sobre todo cerdo o pollo, y se acompañan de una salsa específica para nems elaborada con vinagre de arroz, salsa de pescado y salsa de soja entre otros ingredientes, pero esta vez he hecho mi propia versión adaptándola a la cocina española. Cuando me surgió la idea me preocupaba que el relleno no combinase con el sabor de la menta, por eso recurrí a mi magnífico libro La Enciclopedia de los Sabores de Niki Segnit, con el fin de averiguar qué ingrediente usar para darle ese carácter ibérico al rollito sin quitarle la esencia asiática de la lechuga y la menta y me sorprendió leer que morcilla y menta combinan a la perfección, así que ya tenía la solución para mi idea y el resultado fue sencillamente espectacular, un bocado sencillo con un sabor sorprendente. No dudéis en sorprender a vuestros invitados con unos deliciosos nems ibéricos. Espero que os gusten.

NEMS IBÉRICOS

Ingredientes para 10 rollitos
1 morcilla de calidad (que no sea de arroz)
1/2 cebolla; 1/2 manzana tipo reineta o 1/2 pera;
Pasta brick o Papel de arroz;
1 cogollo de lechuga (usaremos una hoja por rollito); 
10 hojitas de menta fresca;
Sal; Aceite de oliva; Huevo batido.


Comenzaremos pelando y picando la cebolla muy, muy fina. Pelamos la manzana o la pera y la partimos en trocitos pequeños. Ponemos a pochar la cebolla junto con la fruta en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando la cebolla empiece a transparentarse, añadimos la morcilla sin piel y desmigada, salteamos todo junto y salamos al gusto. Pasamos la mezcla a un bol para que se enfríe.
Cortamos tiras de pasta brick de unos 10 cm de ancho, ponemos una cucharada de relleno a unos tres o cuatro centímetros del borde más cercano a nosotros y enrollamos el rollito como se explica en el link que os dejo a continuación. En él usan pasta de arroz pero el método es el mismo. Para cerrar bien los rollitos con la pasta brick, pintaremos el extremo con huevo batido.


Una vez formados los rollitos, los ponemos en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y los horneamos durante 5-7 minutos a 220º, hasta que tengan un bonito color dorado. Cuando los sacamos del horno podemos servirlos calientes, pero a mí me gusta que se atemperen para poder manejarlos y para que no estropeen la textura de la lechuga.
Servimos con una hoja de cogollo de lechuga y una hojita de menta previamente lavadas y secadas y a disfrutar de nuestros nems ibéricos.




En lugar de hacer los nems al horno podéis freírlos en abundante aceite caliente, pero al ir rellenos de morcilla que ya es bastante grasa, he preferido hacerlos de esta manera y rebajar el número de calorías del plato. Si en lugar de pasta brick usáis pasta de arroz podéis hacer lo mismo, al horno también quedan muy bien y nuestro cuerpo lo agradecerá.

¡Hasta el próximo post!
¡Feliz Navidad!


sábado, 12 de diciembre de 2015

Garbanzos al Curry con Calamares, Quínoa y Leche de Coco

Jamie Oliver, uno de los chefs más famosos y mediáticos del Reino Unido, inició hace tiempo una lucha en forma de campaña contra la comida basura tanto en su país como en los Estados Unidos donde gran parte de la población infantil sufre graves problemas de obesidad y están condenados a padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes... desde una edad excesivamente temprana. De hecho, esta campaña fue tan fuerte que consiguió llevar ante los tribunales nada más y nada menos que al famosísimo Mcdonalds por el modo en el que se elaboraba la carne utilizada en sus hamburguesas, querella que por cierto ganó, consiguiendo que la famosa cadena de comida rápida usara productos menos nocivos y de mejor calidad. 
Es terrible que la principal causa de mortalidad en uno de los países más avanzados del mundo sea la obesidad y esta vez por desgracia no se trata de un estereotipo, sino de una realidad. Sin ir más lejos, la semana pasada veíamos en clase un vídeo sobre el sistema educativo británico y americano y una de las comparaciones que se hacían era entre el horario de comidas y lo que comían los estudiantes en uno y en otro país. En Reino Unido no es que las imágenes del "lunch" fuesen de lo más saludable, pero en USA se llevaban la palma: hamburguesas, perritos, pizza..., ¡en un comedor escolar! Mientras mi exclamación es a modo de indignación, la de mis chicos lo fue a modo de asombro, "es que los americanos son mejores" llegó a decir un alumno... y como lo americano es mejor, ¿qué tendemos a hacer en España? Imitarlo. ¿Por qué no valorar nuestra rica dieta mediterránea y sentirnos orgullosos de tener tantísimos manjares a nuestro alcance? ¡Y qué digo, no solo manjares sino también cultura y tradición culinaria! ¡Si los niños norteamericanos, según muestra Oliver en sus programas, no saben distinguir una patata de un pepino!... Tenemos que empezar a cambiar nuestra mentalidad, no podemos dejar que el ritmo de vida que llevamos nos haga caer en las redes de la comida rápida basura, intentemos hacer una pizza o una hamburguesa en casa en lugar de llamar a la franquicia de turno, o meter cualquier alimento congelado al microondas... No dejemos que nuestra cultura culinaria se pierda. Seamos todos Jamie Oliver a pequeña escala. Defendamos lo sano, no sólo para estar más delgados sino para que tengamos y nuestros hijos también, una vida más larga y saludable. 
Yo ya he empezado mi propia "Food Revolution" y os traigo una receta sana para que vosotros iniciéis la vuestra. 

GARBANZOS AL CURRY CON CALAMARES, QUÍNOA Y LECHE DE COCO

Ingredientes para 2 personas:
200 grs de garbanzos; 1 cebolla;
1 diente de ajo; 1 pimiento verde;
250 grs de anillas de calamar;
30 grs de Quínoa; 1/2 vaso de leche de coco;
1 cucharadita de curry; Sal;
Aceite de Oliva.


La noche anterior, ponemos los garbanzos en agua con una pizca de sal. Al día siguiente, escurrimos los garbanzos y los ponemos en una olla con agua y sal. Cocemos durante 20-25 minutos. Escurrimos bien y reservamos.
Pelamos la cebolla y el ajo y los cortamos en trocitos pequeños. Lavamos el pimiento y lo cortamos en trocitos también.
Ponemos aceite en una cacerola y cuando esté caliente añadimos las verduras. Añadimos un poco de sal para que suden, bajamos el fuego y tapamos hasta que la cebolla este transparente y el pimiento haya cambiado de color.
Mientras se hacen las verduras, troceamos los calamares y cuando las verduras estén listas, los añadimos a la cacerola, removemos y salteamos durante un par de minutos. Añadimos los garbanzos, removemos para que se mezcle todo bien y echamos la cucharadita de curry sin dejar de remover. Por último, vertemos la leche de coco sobre la mezcla y removemos y dejamos cocer a fuego lento unos 10 minutos. Probamos de sal y rectificamos si fuese necesario.
Durante ese tiempo preparamos la quínoa. Ponemos los 30 grs de quínoa con 90 grs de agua y dejamos cocer durante unos 10-15 minutos con una pizca de sal. Una vez lista la añadimos a los garbanzos y mezclamos todo bien.
Y ya tenemos nuestro plato listo para servir. Es recomendable no servirlo excesivamente caliente para poder apreciar mejor el sabor del curry y la leche de coco.


Podéis usar también garbanzos ya cocidos para esta receta, es un modo de ahorraros tiempo en la cocina y si escogéis una buena marca de conservas el resultado es igual de bueno.


A nosotros nos encantó la receta y es un modo diferente y sano de comer legumbres. Os sorprenderá.


¡Hasta el próximo post!

LINKS DE INTERÉS
www.foodrevolutionday.com




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