domingo, 28 de septiembre de 2014

Tarta de Hojaldre y Merengue con Frutos Rojos

La receta que pensaba publicar hoy era muy distinta a la que finalmente os traigo, pero en la cocina no todo es perfecto y, como no soy muy buena con la fotografía, me ha quedado una foto final un poco churro, así que me la guardo para otra ocasión porque ha quedado tan rica  que bien merece ser compartida. 
Como no quería pasarme esta semana sin publicar nada, he encontrado esta receta que tenía archivada y que también venía al pelo para hoy porque llevo muchísimo tiempo sin publicar nada dulce.
Es una tarta que hice para el cumpleaños de mi madre, la fan más absoluta de las milhojas de merengue y aunque el resto no somos tan fans, reconozco que salió buenísima y que nos gustó mucho, eso sí, fácil, fácil, no es porque el puñetero merengue italiano se las trae, pero bueno, mereció la pena ver disfrutar a mi madre  y sobre todo verla pringarse de blanco como una niña pequeña.

TARTA DE HOJALDRE Y MERENGUE CON FRUTOS ROJOS


Ingredientes para unas 6-8 raciones
1 lámina de hojaldre (mejor rectangular)
Frutos rojos variados al gusto
PARA EL MERENGUE ITALIANO:
Os pongo la receta de merengue italiano que seguí, la de Directo al Paladar, que está super bien explicada y encima sale buenísima:

Os dejo también la receta para hacerlo con Thermomix, que os facilitará mucho la vida si la tenéis:

Si os gusta zascandilear en la cocina os recomiendo haceros con un buen termómetro, es un instrumento muy útil tanto en repostería como en otras preparaciones. En www.amazon.es los podéis encontrar a muy buen precio. Echad un vistazo.

PASO A PASO

1. Cortamos el hojaldre en dos rectángulos iguales y los ponemos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Los pinchamos con un tenedor para que no suba la masa, y horneamos con el horno precalentado a 220º durante 10-12 minutos. (si queremos que el hojaldre tenga brillo, lo pintamos con huevo batido antes de hornear).

2. Dejamos enfriar el hojaldre sobre una rejilla para que quede crujientito. Ponemos el merengue en en una manga pastelera con boquilla ancha de estrella y cubrimos la primera capa de hojaldre. Ponemos unos frutos rojos por encima del merengue y cubrimos con la otra capa de hojaldre, repetimos la operación, pero tenemos cuidado de que nos quede uniforme el merengue ya que será la primera capa de la tarta y debe quedar más vistosa. 

3.  Con ayuda de un soplete de cocina quemamos un poquito el merengue para darle ese toque tostadito (si no se tiene soplete, no pasa nada, se deja tal cual).

4. Añadimos los frutos rojos al gusto.

Es importante que consumamos la tarta cuanto antes, ya que el merengue puede que se nos baje y se nos chafe el pastel, así que no la hagáis con muchísima antelación.


Si os gusta el merengue, ¡ésta es vuestra tarta!
¡Feliz y dulce semana! ¡Hasta el próximo post!

A teacher in the kitchen

domingo, 21 de septiembre de 2014

Rollito de Berenjena Relleno de Queso Crema y Salmón Marinado sobre Cus-Cus a la Menta

¿Por qué nos cuidamos sólo cuando llega el verano? ¿No es algo que deberíamos hacer todo el año? Cuidar nuestra alimentación debería ser algo que hiciésemos todo el año y no sólo los meses previos al periodo estival, porque comer sano no sólo supone estar más delgados, sino algo mucho más importante, tener un buen estado de salud.
Como me preocupa mucho este tema,  una de mis "obsesiones" a la hora de cocinar es encontrar recetas económicas calóricamente hablando, es decir con pocas calorías pero atractivas a la vista y que no te dejan con más hambre que el perro del afilador. Si a esto le sumamos una buena materia prima y una cuidadosa elaboración, conseguiremos algo tan rico y vistoso como el plato que os traigo hoy.

ROLLITOS DE BERENJENA
RELLENOS DE QUESO CREMA Y SALMÓN MARINADO
SOBRE CUS-CUS A LA MENTA



Ingredientes para 2 personas:
1 berenjena grande
2 lonchas de salmón marinado o ahumado
2 cucharadas de queso Philadelphia light
2 cucharadas de tomate rallado
1 loncha de queso light
Agua; Sal; Pimienta Negra Molida; 
Aceite de Oliva Virgen
PARA EL CUS-CUS:
100 grs de cus-cus; 100 grs de agua; Sal; 1 cucharadita de mantequilla;
10 hojitas de hierbabuena; Unas gotitas de salsa Tabasco; Aceite de Oliva Virgen.

Lavamos bien la berenjena y le quitamos la parte superior y la inferior. La loncheamos longitudinalmente  muy, muy fina intentando que todos los trozos sean del mismo grosor. 


Ponemos agua con sal a cocer y cuando rompa a hervir echamos las lonchas de berenjena una a una. Dejamos cocer hasta que estén tiernas pero sin que lleguen a romperse. Es fácil saber cuándo están listas porque cambian de color. Sacamos del agua y las ponemos sobre un plato cubierto con papel absorbente para eliminar el exceso de agua. Dejamos templar para poder manejarlas.

Cortamos un trozo de papel film y sobre él alternamos las lonchas de berenjena, es importante que se solapen unas con otras para que el rollito nos quede uniforme y no se rompa. Una vez listas, en el extremo más cercano a nosotros ponemos el queso Philadelphia, el tomate rallado (previamente salpimentado) y el salmón (yo usé salmón marinado por mí, pero ahumado del super también vale). 


Con ayuda del film vamos enrollando poco a poco, con mucho cuidado de que no se nos rompa y lo cerramos atando los dos extremos. Dejamos reposar para que adopte bien la forma.


Preparamos ahora el cus-cus según indica el envase, y cuando esté listo, le añadimos una cucharadita de mantequilla, la hierbabuena troceada y las gotitas de Tabasco al gusto.

Quitamos el film con cuidado del rollito y lo ponemos sobre una bandeja apta para horno. Ponemos la loncha de queso por encima y gratinamos durante cinco minutos hasta que el queso esté tostadito.

Sacamos del horno, cortamos con cuidado y servimos sobre el cus-cus, decorando con unas hojitas de menta y un chorrito de un buen aceite de oliva virgen extra.






¿Os ha gustado mi plato light?
¡Eso espero!
¡Hasta el próximo post!




miércoles, 17 de septiembre de 2014

Crema de Zanahoria con Curry y Cúrcuma (Receta express)

Recuerdo la primera vez que probé el curry. Corría el año 2004 y estábamos de vacaciones en Escocia. Como era agosto, muchos pueblos celebraban los juegos de las Highlands (esos donde los señores vestidos con falda escocesa lanzan troncos entre otras pruebas) y nosotros decidimos ir al más cercano a Edimburgo, North Berwick,a pasar el día disfrutando de tan curioso espectáculo. Como el recinto donde se celebraba el evento estaba algo alejado del pueblo, nos quedarnos a comer en la carpa-restaurante que tan sólo ofrecía un par de platos y uno de ellos era arroz al curry. Lo odié a muerte en cuanto lo probé y decidí que nunca más en mi vida lo volvería a comer. 
Como no se puede decir nunca "de este agua no beberé", años después volví a probarlo y me dí cuenta de que no era el curry lo que no me gustaba, sino que aquel arroz estaba mal cocinado (también yo qué espabilada, ¿eh?).
Ahora ya nos queremos y suelo utilizarlo bastante, pero nunca lo había probado con la zanahoria.
Debo decir que el resultado es sencillamente ESPECTACULAR, así que os animo a enamoraros, reconciliaros o conocer el curry e incluirlo en vuestra cocina. 
Gracias María Pérez por recomendarme esta receta.

CREMA DE ZANAHORIAS CON CURRY Y CÚRCUMA

Para 2 personas: 
8 zanahorias grandes;
1 cebolla fresca mediana:
1/2 cucharadita de curry;
1 pizca de cúrcuma;
1 chorrito de leche evaporada;
Agua; Sal; Aceite de Oliva




Pelamos las zanahorias y la cebolla y las troceamos. Echamos aceite en una cacerola y cuando esté caliente añadimos la zanahoria, removemos un par de minutos y agregamos la cebolla. Rehogamos durante 5 minutos. Pasado este tiempo añadimos agua que cubra las verduras, salamos y dejamos cocer 30 minutos a fuego medio. 
Pasado este tiempo, añadimos un chorrito de leche evaporada, el curry y la cúrcuma, removemos y pasamos por la batidora hasta obtener una crema suave.


Una receta de lo más fácil sencilla y saludable ideal para estos días pre-otoñales en los que ya va apeteciendo comer algo calentito. 


¡Hasta el próximo post!

domingo, 14 de septiembre de 2014

Risotto de Pollo con Boletus y Salvia

Es increíble lo que cuesta volver a la rutina, pero también es sorprendente lo rápido que se le olvidan a uno las vacaciones nada más poner un pie en el trabajo, es como si todo hubiese sido un sueño y a veces hasta dudas si pasó de verdad, menos mal que ahí están las fotos para dar fé de que todo fue real, sólo que lo bueno dura poco, como el risotto que he preparado hoy para inaugurar la temporada culinaria 2014-2015 y cuya receta os dejo a continuación.

RISOTTO DE POLLO CON BOLETUS Y SALVIA


Ingredientes para 2 personas:
150 grs de arroz Arborio 
50 grs de boletus deshidratados
100 grs de pollo deshuesado (yo usé contramuslo)
1 cebolla fresca pequeña
1 chorro de vino blanco seco
1 l de caldo de pollo
Agua; Sal; Aceite de oliva
30 grs de queso Grana Padano Rallado
6 hojas de salvia fresca

Hace unos días leí en un libro de Niki Segnit, La Enciclopedia de los Sabores, que el pollo combina perfectamente con el sabor de la salvia y hoy he querido probarlo con esta receta. Debo decir que es cierto, pero hay que tener cuidado con no pasarse con esta aromática ya que tiene un sabor muy intenso. Advierto también que tiene una textura peculiar, sus hojas son algo gruesas y aterciopeladas y puede que no le gusten a todo el mundo, así que os recomiendo no usarla si no estáis seguros y sustituirla por tomillo o romero, que también van fenomenal con el pollo.

Salvia
Comenzamos a preparar el risotto poniendo los boletus a hidratar en agua caliente durante 30 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo, colamos el agua y la reservamos. Ponemos los boletus en un bol hasta el momento de ser utilizados.


Ponemos el caldo de pollo a calentar y también el agua de los boletus. 

Limpiamos y troceamos la cebolla muy, muy pequeñita, tanto como para que no se note en la boca mientras comemos el risotto.


Echamos aceite en una cacerola y cuando esté caliente, añadimos la cebolla, salamos y dejamos pochar a fuego medio. Cuando esté a mitad del proceso, añadimos un chorro de vino y subimos el fuego para que evapore. 
Mientras tanto, troceamos el pollo que habremos limpiado previamente, salpimentamos y lo añadimos a la cacerola una vez que se haya evaporado el vino. Rehogamos durante cinco minutos hasta que el pollo se haya dorado.


Pasados los cinco minutos, añadimos el arroz, salamos y rehogamos durante un par de minutos sin dejar de remover.

Añadimos el agua de los boletus y cuando se consuma, iremos añadiendo el caldo de pollo poco a poco, según nos lo vaya pidiendo el arroz y cocemos durante 20 minutos removiendo de cuando en cuando para conseguir la textura cremosa del risotto. Cuando falten cinco minutos para que esté listo, añadimos el queso rallado y removemos bien para mantecar el arroz, y en el último minuto, añadimos los boletus troceados.


Servimos el risotto con trocitos de salvia fresca bien lavada y troceada con la mano para que conserve todo su aroma.




¡Espero que os haya gustado!
¡Feliz Semana!

domingo, 10 de agosto de 2014

Medallones de Salmón con Sopa y Tartar de Melocotón y Tomate al Tomillo.

Cuando estaba preparando este post me reía yo sola pensando que quizá penséis que hago publicidad del salmón o que tengo algún proveedor privado por la cantidad de veces que lo consumimos. La verdad es que es un pescado que nos gusta mucho, pero debo decir que sí, tengo un proveedor de salmón particular: mi suegra y claro, hay que darle salida como sea. 
Agradezco de todo corazón que nos tenga servidos, pero debo decir que cada vez me lo pone más difícil a la hora de inventar una receta original, porque bien es cierto que la manera en la que nos está más bueno es a la plancha y es difícil hacer algo ingenioso con tan sencilla preparación.
En este caso la inspiración me vino ayer en el pueblo de mi suegro, donde, cómo no, había salmón y desde donde nos tuvimos que traer estas dos rodajas congeladas. A lo que iba, el pueblo de mi suegro está en Guadalajara pero linda casi con Aragón, y allí son frecuentes las furgonetas que pasan a diario en verano vendiendo melocotones de la tierra a los que es muy difícil resistirse, todo ello combinado con los tomates del huerto de mi suegro y el rico tomillo de la zona, me lo pusieron fácil y el resultado ha sido espectacular, un plato fresco, sencillo y muy colorido  además de ecológico, al estar elaborado con productos de la zona y de temporada. Espero que os guste.

MEDALLONES DE SALMÓN CON SOPA Y TARTAR DE
 MELOCOTÓN DE ARAGÓN Y TOMATE AL TOMILLO
DE HINOJOSA.

Para 2 personas:
2 rodajas de salmón
PARA EL TARTAR: 1 tomate mediano; 1 melocotón; Pimienta  Negra; 
Sal; Aceite de Oliva Virgen Extra; Tomillo Fresco.
PARA LA SOPA DE MELOCOTÓN: 1 melocotón; un chorrito de agua; Sal; Unas gotas de Viangre de Jerez; Aceite de Oliva Virgen Extra: Pimienta Negra.
Tomillo fresco para decorar.


No me gustan nada las rodajas de salmón, tienen muchas más espinas que los lomos y encima son más "feas" a la hora de presentar el plato, por lo general siempre las limpio bien quitando las espinas con ayuda de unas pinzas y quito también la piel dejándolas como veis en la foto, pero hoy quería presentarlas más bonitas al ser una receta de post y se me ha ocurrido hacer medallones, para ello he enroscado el salmón desde la parte más fina y luego lo he pinchado con un palillo para que mantenga la forma durante la cocción, una vez que ya están hechas, se retira el palillo y la forma que le hemos dado se mantiene, ayudándonos así a conseguir una presentación mejor.


Una vez listos todos los medallones, tapamos con un film y reservamos en la nevera hasta el último momento.


Preparamos ahora el tartar de tomate y melocotón. Tan sólo tenemos que pelar y despepitar el tomate y cortarlo a cuadraditos muy pequeños. Hacemos lo mismo con el melocotón y lo mezclamos con el tomate. Aliñaremos antes de servir para que no se salga todo el agua del tomate y lo haremos con sal, pimienta negra recién molida, unas gotitas de vinagre de Jerez, aceite de oliva virgen extra y tomillo fresco. 


Para la sopa, pelamos el melocotón y lo ponemos en el vaso de la batidora junto con el resto de ingredientes. Trituramos hasta obtener una crema fina y reservamos.

Para el salmón a la plancha pondremos una sartén a calentar sin aceite (el salmón se cocina en su propia grasa) y cuando esté muy caliente, añadimos el pescado. Cocinamos aproximadamente un minuto por cada lado a fuego fuerte, en este caso yo he necesitado algo menos al tratarse de rodajas poco gruesas, lo importante es que quede dorado por fuera pero poco hecho por dentro, si no tiende a secarse mucho y pierde toda la gracia.



Ahora ya montamos el plato, para ello ponemos en el fondo un cacito de sopa de melocotón, espolvoreamos con tomillo fresco, encima pondremos el salmón y por último, el tartar. Terminamos decorando con unas ramitas de tomillo.



A pesar del nombre tan largo que le he puesto a la receta, es un plato de lo más sencillo de preparar y es ideal para estos días en los que apetece comer rico pero cocinar poco.
¡Hasta el próximo post!







lunes, 28 de julio de 2014

Secreto Ibérico a la Plancha con Mousse de Ajoblanco y Uvas Flambeadas

Os traigo de nuevo una receta de carne (lo siento por los vegetarianos/veganos que conozco), pero tras unos días en Almería comiendo pescadito del rico, apetece variar un poco.
El secreto es una carne que me gusta muchísimo, la consumimos de cuando en cuando porque es bastante grasa y su aporte calórico es elevado. Al parecer se llama "Secreto" porque es una parte que queda escondida y dada su calidad y sabor, los carniceros solían guardársela, de ahí que no la conociésemos hasta hace relativamente poco. En esta imagen podéis ver de qué parte del cerdo procede exactamente:


El precio de esta carne suele ser elevado, aunque yo tengo la suerte de poder comprarla en una empresa de embutidos en Iznalloz, Granada, cuando vengo de Almería. La empresa se llama Antonio Titos y tan sólo venden productos del cerdo, todos de una calidad excepcional. Siempre procuro comprar aquí la carne de secreto, tanto por su precio, como por su frescura y calidad. Para que os hagáis una idea, la última vez el kg de secreto estaba a 4.60, mucho más barato que en cualquier carnicería de por aquí. Os dejo el link a su web, sé que sirven a toda España, pero no tienen tienda online y nunca he probado a comprar por internet, pero desde luego si pasáis por ahí, no dudéis en parar a comprar o aunque sea tan sólo a echar un vistazo.


Hay muchos detractores de la carne de cerdo pero en mi opinión no es ni mejor ni peor que otra cualquiera. A la hora de comer hay que hacerlo con moderación y con cabeza, la mejor dieta es la que se hace siguiendo este principio, aunque cuando se prueban platos como este, a veces es difícil no perder los papeles y dejarse llevar por el placer de una buena carne bien hecha. Os dejo con la receta.

SECRETO IBÉRICO A LA PLANCHA 
CON MOUSSE DE AJOBLANCO Y UVAS FLAMBEADAS


Para 2 personas:
Para la carne: 1 filete grande de Secreto Ibérico partido por la mitad; 
Unos granos de pimienta rosa; Sal gorda; Sal Maldon; 10-12 uvas; 
1 chorrito de brandy.
Para la Mousse de Ajoblanco: (THX) 50 grs de almendras crudas peladas; 1 diente de ajo; 
25 grs de miga de pan del día anterior remojada en agua y escurrida; 15 grs de aceite de oliva; 6 grs de vinagre de Jerez; 250 ml de agua; Sal; 3 hojas de gelatina neutra.


Comenzaremos preparando la mousse de ajoblanco. Yo he hecho la receta de la Thermomix, pero podéis hacer un ajoblanco con la batidora tradicional. En primer lugar ponemos en el vaso las almendras, el ajo y la sal y troceamos 30 seg a velocidad 5. Añadimos entonces la miga de pan y trituramos 15 seg. a velocidad 6. Abrimos el vaso y bajamos bien lo que se haya pegado por los laterales. La consistencia debe ser como una pasta, si no, cerramos y volvemos a triturar a la misma velocidad hasta que quede como debe. Aadimos el aceite, el vinagre y el agua y trituramos 1 minuto a velocidad progresiva del 5 al 10.
Mientras se tritura, ponemos tres hojas de gelatina neutra en agua. Una vez blandas, las escurrimos y las metemos al microondas diez minutos. Cuando el ajoblanco esté listo, abrimos la tapa, añadimos la gelatina derretida al vaso, cerramos y mezclamos 10 seg. al 5. Sacamos a un recipiente y metemos en la nevera hasta que adquiera la textura de una mousse. (Mejor si hacemos esto unas 8 horas antes).

Lavamos bien las uvas y las despepitamos (podéis quitar también la piel) y las ponemos en una sartén caliente, añadimos un chorro de brandy y prendemos fuego, dejamos apagar removiendo la sartén para que se evapore el alcohol. Retiramos y reservamos.



Por último, ponemos la parrilla a calentar con un poco de sal gorda y cuando esté muy caliente, ponemos la carne, el fuego no debe estar muy fuerte porque al ser unos filetes gruesos, queremos que se nos haga por dentro y que no se queme por fuera, la cocinaremos unos 5 minutos por cada lado. Cuando falte un minuto aproximadamente, añadimos un poquito de sal Maldon (ojo, ya le echamos sal gorda a la sartén para ayudar a la cocción de la carne) y pimienta rosa molida y le damos un par de vueltas para que la carne quede bien por ambos lados.
Servimos con la mousse de ajoblanco, y las uvas flambeadas por encima de la carne. Para darle un toque de color, he usado perejil picado. 



¡Una pinta estupenda, ¿verdad?! Espero que os haya gustado. ¡Hasta el próximo post!







domingo, 20 de julio de 2014

Cachopo Asturiano con Patatas Fritas

Después de un tiempo de descanso he vuelto a la blogosfera con las pilas algo más cargadas (aunque reconozco que no del todo). Que no haya publicado nada no quiere decir que haya abandonado los fogones, ni que haya perdido mi afición por la cocina, ¡faltaría más!, pero sí es cierto que necesitaba un descanso tras una dura temporada personal. 
Durante mi ausencia bloguera he seguido haciendo lo habitual: comprarme revistas y libros, ver programas de cocina y, of course, seguir Masterchef, donde precisamente ví esta receta que hoy os traigo. Me llamó la atención porque a pesar de tener suegra asturiana, no conocía el cachopo y dio la coincidencia que apareció en el programa antes mencionado y una o dos semanas antes, en uno de los episodios de Pesadilla en la Cocina y como yo soy curiosa por naturaleza me dije: "esto tengo que hacerlo a ver qué tal" y bueno, aquí os dejo la prueba, espero que os guste tanto como a nosotros:

CACHOPO DE TERNERA CON PATATAS FRITAS


Ingredientes por ración:
1 filete de ternera cortado doble para rellenar; 4 lonchitas finas de jamón serrano; 2-3 lonchas de queso (en mi caso he usado Grana Padano); 2 lonchas de berenjena frita; 3 pimientos del piquillo; Pan rallado; 1 huevo; Sal; Pimienta negra recién molida; Aceite de oliva Virgen.
Para la guarnición:
2 patatas pequeñas; Aceite de Girasol; Sal.

Comenzaremos preparando todos los ingredientes que necesitamos para no saltarnos ningún paso y que la receta nos salga correctamente.



Una vez listo todo, nos ponemos manos a la obra. Comenzaremos por pelar la berenjena y cortarla en lonchas finas. Las salamos y las ponemos en un plato donde las dejaremos reposar una media hora para que suelten el agua y pierdan el amargor que las caracteriza. Pasado este tiempo, secamos con papel absorbente y freímos en abundante aceite de oliva. Reservamos.
Procedemos a rellenar los filetes, para ello, abrimos el filete y lo aplastamos con ayuda de una espalmadera para romper bien los nervios de la carne y hacer así que el filete quede más tierno. Si no tenéis este utensilio, podéis hacerlo con un rodillo de cocina o incluso un cazo, pero siempre con cuidado de no romper el filete.


Salpimentamos el filete y comenzamos a rellenarlo, poniendo en un lado el jamón, el queso, los pimientos en tiras y la berenjena. 


Cubrimos con la otra parte del filete y cerramos con ayuda de unos palillos para que al empanarlo y freírlo no se nos salga el relleno (¡ojo! ¡no os olvidéis de quitarlos a la hora de servir!).


Ahora batimos un huevo en un plato y le añadimos una pizca de sal y en otro, echamos pan rallado. Pasamos el filete por el pan, luego por el huevo y de nuevo por el pan y aplaudimos bien para quitar el exceso de empanado (aplaudir quiere decir golpear el filete con las manos, no es que necesite que le demos ánimos, ja, ja...).


Y llega el momento de freírlo. Ponemos abundante aceite de oliva en una sartén, cuando esté caliente, bajamos el fuego al  7 y echamos el filete. Freímos 4 ó 5 minutos por cada lado, dependiendo del grosor. Es importante que el aceite no esté muy fuerte para que se haga bien por dentro y no se nos queme por fuera.
Una vez listo, sacamos y lo ponemos sobre un papel absorbente para quitar el exceso de grasa. Servimos con unas ricas patatas fritas y un par de pimientos del piquillo, al más puro estilo asturiano.



No me negaréis que tiene una pinta apetitosa... El relleno tradicional sólo lleva jamón y queso, pero podéis variarlo a vuestro gusto como he hecho yo.
Si queréis ver la receta de patatas fritas perfectas que he seguido, os dejo el link del que he sacado la receta. El proceso de elaboración es largo, pero merece muchíiismo la pena, os lo aseguro:

¡Gracias por leerme! ¡Hasta la próxima receta!




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