domingo, 25 de septiembre de 2016

Lasaña Mar y Montaña

Últimamente tengo un vicio inconfesable: me gustan las películas alemanas que echan en la 1 después de comer. No puedo deciros qué es lo que tienen pero enganchan y más de una y dos veces Sergio y yo nos hemos pasado casi toda la tarde del domingo viendo una o dos de estas pelis. No son candidatas a los Oscars precisamente pero son entretenidas y siempre tienen un mensaje positivo y quizá sea eso lo que me guste y lo que me haga engancharme. Es gracioso además que todas tienen títulos similares: "Un verano en la Toscana", "Amor en Marrakech"... y son bastante predecibles: chica cambia de vida, conoce a chico y chico se enamora perdidamente de ella, así que si alguna vez andáis haciendo zapping y dais con una de estas pelis, os advierto, son adictivas, tanto como la receta que hoy os traigo y que espero que os guste.

LASAÑA MAR Y MONTAÑA
Ingredientes para 2 personas:
4 trozos de lomo de merluza fresca;
1 hoja de laurel; 1 bandeja de setas variadas (que incluya shitake);
1 cebolla fresca; 2 dientes de ajo; 1 chorrito de vino blanco seco;
 1/4 de vaso de leche evaporada; Sal; Pimienta blanca molida; 
1 pizca de nuez moscada; Agua; Aceite de Oliva;
Hojas de lasaña (puede ser fresca o seca); Queso Parmesano Rallado;
2 lonchas de queso para gratinar; Albahaca fresca troceada.


Limpiamos bien la merluza de espinas. Ponemos agua en una cacerola con sal y una hoja de laurel y salamos también el pescado. Cuando rompa a hervir añadimos la merluza y cocemos a fuego medio durante 5 minutos aproximadamente cuidando que el pescado no se pase.
En ese momento escurrimos y ponemos la merluza en un plato para que se enfríe. Una vez fría, le quitamos la piel y la desmigajamos. Reservamos.
Pelamos y troceamos el ajo y la cebolla y limpiamos y troceamos las setas. Añadimos aceite en una sartén y cuando esté caliente añadimos el ajo en láminas y la cebolla en trocitos pequeños, añadimos sal, bajamos el fuego y dejamos pochar de 7 a 10 min. aproximadamente. En ese momento añadimos el vino tinto, subimos el fuego y dejamos evaporar. Una vez evaporado el líquido, añadimos las setas. Salteamos durante 5 minutos hasta que se hayan ablandado y añadimos la leche evaporada. Añadimos sal, pimienta blanca y una pizca de nuez moscada y dejamos cocinar a fuego suave otros 10 minutos.
Una vez que tengamos todo listo es hora de preparar la lasaña. 


Yo he usado unas láminas de lasaña fresca de Giovanni Rana que no necesitan cocerse previamente. Si usáis lasaña de otro tipo tendréis que cocerla previamente según las instrucciones del envase.
En mi caso las láminas de lasaña eran muy anchas, así que usé dos láminas partidas por la mitad para hacer una lasaña de 4 capas. 
Forramos un molde de plum cake o una fuente con papel vegetal y añadimos un chorrito de aceite. Ponemos una lámina de pasta, añadimos encima una capa de merluza, otra de setas y por último espolvoreamos con Parmesano rallado. Repetimos esta operación hasta terminar con la pasta y el relleno. Terminamos la lasaña espolvoreando con queso rallado y con las lonchas de queso para fundir.
Horneamos a 200º durante 15 minutos. Si es necesario, ponemos la lasaña 5 minutos al grill para que coja un tono más dorado. Servimos con trocitos de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva.




Deliciosamente deliciosa, ¡Hasta el próximo post!

domingo, 18 de septiembre de 2016

Tajin de Ternera con Yuca, Calabaza, Paraguayas y Bulgur

COMPRA SLOW: procedimiento por el cual se adquieren productos, normalmente alimenticios, en tiendas de barrio y pequeños negocios locales.
DECÁLOGO PARA UNA COMPRA SLOW PERFECTA
1. Reconocer la zona e ir probando distintos negocios locales hasta encontrar nuestro favorito.
2. Ir siempre a la misma tienda y vencer la tentación de ir al supermercado.
3. Ir caminando.
4. Observar detenidamente el producto.
5. Charlar con el profesional. No pasa nada por relacionarse con la gente. 
6. Dejarse aconsejar por el profesional sobre los productos más frescos. 
7. Observar trabajar a nuestro tendero de confianza. El mimo con el que trata su producto es esencial para el sabor del mismo.
8. Charlar con otros clientes y, por qué no, compartir recetas con ellos.
9. No comprar como si fueras a la guerra. Es un momento agradable, ya volverás en dos o tres días.
10. Volver a tu casa satisfecho con tu compra, quizá algo más cara, pero su calidad merece la pena y además, has ayudado a salir adelante a un gran profesional, que hoy en día no abundan, por desgracia. 
Siguiendo todos estos pasos conseguiréis disfrutar de ese momento tan aparentemente insignificante como es el hecho de hacer la compra. Comprando en el pequeño comercio, todos salimos ganando.

TAJIN DE TERNERA CON YUCA, CALABAZA, PARAGUAYAS Y BULGUR

Ingredientes para 2 personas:
6 filetitos de aguja de ternera (de la carnicería del barrio);
1 Yuca (de la frutería que está al lado de la casa de tu madre); 
1 trozo de calabaza (del huerto de tu suegro); 
2 paraguayas (de la misma frutería); 1 cebolleta;
1 diente de ajo (ídem); 2 tomates rallados (también del huerto);
1 chorrito de vino tinto (de ese que compras en el pueblo); 
2 cucharadas de Ras el Hanout (de la tienda de especias o del comercio marroquí del barrio);
Sal, Aceite de Oliva Virgen;
1/2 l de Caldo de pollo casero o en su defecto, agua.
Perejil fresco (de la maceta de la terraza)
PARA EL BULGUR:
1/2 vaso de bulgur (en la misma tienda marroquí); 1/2 l de caldo de pollo casero o en su defecto, agua.
Sal. 

En primer lugar, preparamos la mis-en-place. Cortamos la cebolleta en juliana fina y el ajo en láminas. Pelamos la yuca y la calabaza y las troceamos en cubitos pequeños. Hacemos lo mismo con las paraguayas. Rallamos los tomates.
Cuando lo tengamos todo listo es el momento de empezar a cocinar. Salamos la carne y le añadimos un par de cucharadas de Ras-el-Hanout, una mezcla de especias típica de Marruecos. Mezclamos bien para que se impregne toda la carne.
Ponemos aceite en una cacerola y cuando esté caliente añadimos los filetes, doramos solamente, cuando estén doraditos, sacamos y reservamos.
En el mismo aceite, impregnado ahora de las especias, añadimos la cebolla y el ajo y dejamos pochar a fuego suave durante 6 minutos aproximadamente. En ese momento añadimos el tomate, subimos el fuego para que se evapore el agua del mismo. Una vez evaporada añadimos el vino tinto y de nuevo dejamos que se evapore el alcohol. 
Es momento ahora de añadir la carne de nuevo, la yuca, la calabaza y las paraguayas troceadas. Mezclamos bien y añadimos caldo hasta cubrir simplemente la carne y las verduras. Dejamos cocinar a fuego suave durante 25 minutos hasta que la carne esté tierna.


Mientras que se cocina la carne, preparamos el bulgur. Para ello ponemos a calentar un cazo con un vaso de caldo de pollo (siempre usaremos el doble de líquido que de bulgur), cuando rompa a hervir se lo añadiremos al bulgur que tendremos en otro cazo. Tapamos y dejamos reposar unos 20 minutos hasta que se haya absorbido todo el líquido. No es necesario ponerlo al fuego, sucede como con el cuscus. Una vez listo añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen y sal si fuese necesario.


Servimos nuestro plato con perejil fresco. El bulgur lo serviremos aparte para que no absorba el caldo de la carne.


Yo he utilizado filetes de aguja, pero podéis usar cualquier otra carne para guisar que no sea ternera. Siempre y cuando la compréis en el sitio adecuado, ya sabéis.


Espero que os haya gustado y que a partir de hoy os animéis a ir a las tiendas de barrio. El sabor se nota, os lo garantizo.



martes, 6 de septiembre de 2016

Bonito con Verduras

Una de las peores cosas de ser profe es cambiar de compañeros cada año. No conozco muchos otros puestos de trabajo pero me atrevo a decir que en ningún otro sitio hay tanto movimiento de gente como en este. Hay quien por un lado, lo verá como algo positivo por eso de cambiar y ver caras nuevas, pero aunque intento afrontar la vida de manera optimista, no puedo sino ver este mes con un halo de negatividad, pues me duele despedir a aquellos que empezaron siendo compañeros y acabaron siendo amigos. A veces desearía que no fuese así, pero no queda otra que aceptarlo y aprender a vivir sin ellos y pensar que tal vez, el tiempo volverá a juntar nuestros caminos.
Ante tanto cambio no me ha apetecido inaugurar la temporada bloguera con una receta novedosa, sino con un clásico de la cocina de mi madre, un delicioso y sencillísimo plato que, aunque no borrar, es capaz de suavizar el desconsuelo de la ausencia. ¡Espero que os guste!

BONITO CON VERDURAS
Ingredientes para 4 personas:
1 rodaja grande de bonito fresco;
2 pimientos verdes; 1 cebolla; 1 diente de ajo;
1/2 bote de tomate natural triturado; 1/2 vaso de vinagre;
1/4 vaso de agua; Sal; Aceite de Oliva; 1 hoja de laurel.



Comenzamos salando el bonito por ambos lados. Reservamos. Picamos la cebolla y el pimiento en juliana fina y el ajo en láminas. Cuando tengamos todo listo, añadimos aceite a una cacerola amplia y poco profunda y cuando esté caliente añadimos el ajo, doramos con cuidado de que no se nos queme y añadimos la mitad del pimiento y de la cebolla, pochamos durante unos dos o tres minutos y en ese momento añadimos el bonito y lo cubrimos con el resto de pimiento y cebolla. Añadimos la hoja de laurel, tapamos y dejamos cocinar a fuego medio bajo durante unos 5 minutos. Pasado ese tiempo, añadimos el tomate natural, y el vinagre, tapamos y dejamos que el vinagre se evapore durante otros 5 minutos aproximadamente. En ese momento añadimos el agua y dejamos cocer durante 10 minutos, con cuidado de que el bonito no se nos pase o quedará muy seco. Una vez listo apartamos del fuego y dejamos enfriar. Se puede servir a temperatura ambiente o frío.




Quizá la receta no sea muy ortodoxa pero así me la dictó mi madre en su momento y así la hago, porque sean los pasos correctos o no, el resultado es delicioso. 
¡Hasta el próximo post!

miércoles, 20 de julio de 2016

Salami de Chocolate

Cuando era niña tenía la boca llena de caries porque me pirraban los dulces, no me podía resistir. Era toda una experta en chuches, helados y todo tipo de guarrerías. Dinero que me daban, dinero que me gastaba en El Delirio o La Churrería, las tiendas de frutos secos y chuches de mi barrio. Era clienta VIP. De hecho hubo una temporada en la que mi padre trabajó como albañil en la base aérea de Torrejón y allí podía comprar productos que venían de Estados Unidos, cosas que en España por aquella época ni se veían: helados de Ben & Jerry´s, M&Ms, Maltesers... os podéis hacer una idea, el paraíso terrenal para una niña de mi edad enganchada a las chuches. Mi adicción llegó a ser tal que mi madre me las escondía cuando me quedaba sola porque era capaz de darme atracones si no me controlaban. 
Según fui cumpliendo años mi "chucheadicción" fue desapareciendo y empecé a tomar conciencia de lo caros que eran (y son) los dentistas, del cuidado de la línea y de la salud y de lo importante de una buena alimentación, hasta el punto de dejarlas por completo. Tanto que me he pasé al bando de lo salado y a veces me pregunto cómo era capaz de comer todas aquellas cosas tan empalagosas sin cansarme. Supongo que será una cuestión de aprendizaje y de madurez, pero de vez en cuando hay que darse un capricho y por eso hoy os traigo una receta de lo más dulce, ideal para las meriendas de verano, un Salami de Chocolate, un postre muy extendido en Italia, aunque es de origen portugués. Una de esas recetas agradecidas, ya que con poco dinero y esfuerzo, conseguimos un delicioso resultado.

SALAMI DE CHOCOLATE
Para  1 salami pequeño:
150 grs de galletas tipo María (yo he usado de las Digestive);
75 grs de mantequilla a temperatura ambiente; 
50 grs de azúcar; 100 grs de chcolate fondant;
1 huevo; 1 chorrito de ron (opcional).


PASO A PASO:
1. Ponemos las galletas en un bol y las rompemos (ojo, no triturar), en trozos medianos e irregulares.
2. Derretimos el chocolate en un bol al baño María o al microondas con una pizca de agua con cuidado de que no se nos queme.
3. Mezclamos la mantequilla (importante que esté a temperatura ambiente) con el huevo y el azúcar. Batimos bien y añadimos el chocolate y el ron. Mezclamos.
4. Una vez lista la mezcla de chocolate, añadimos las galletas.
5. Ahora viene la parte más delicada y pringosa: darle forma a nuestro salami. Para ello ponemos la mezcla sobre un trozo de papel vegetal. La pondremos en uno de los extremos, paralela al borde del papel y enrollaremos el mismo dándole forma de rollito, como si estuviésemos haciendo sushi. Una vez que le hayamos dado forma cilíndrica, cerramos bien los bordes del papel para que no se nos salga la mezcla y metemos a la nevera durante 3 horas aproximadamente hasta que se haya endurecido.
6. Pasado ese tiempo es el momento de degustar nuestro delicioso salami. 


Como veis es un postre sencillísimo de preparar. Si tenéis poco tiempo, podéis meterlo al congelador en lugar de en el frigo. Si queréis podéis acompañarlo con helado de nata o vainilla y tendréis un postre de lo más completo y original. ¡Espero que os haya gustado!
¡Hasta el próximo post!



jueves, 14 de julio de 2016

Dal de Lentejas (My Way)

Conocí el Dal en casa de Neil y Sue durante el viaje lingüístico a Edimburgo que hicimos en abril con el instituto. Al principio me preocupaba un poco la idea de tener que hospedarnos con una familia a nuestra edad pero resultó ser una de las mejores experiencias de mi vida ya que desde el primer momento nos hicieron sentir como en casa, tanto que todavía los echo de menos. A Sue le encantaba cocinar y tenía un cuadernito donde iba apuntando recetas que sus huéspedes de todas partes del mundo solían compartir o preparar para ellos. Todas las tardes, y digo tardes porque allí se cena a las 18.30, nos tenía preparada la mesa en su maravillosa cocina y nos sorprendía con algún plato nuevo. Había olvidado la sensación de llegar a mesa puesta y reconozco que venía muy bien después de un intenso día pateando la ciudad, pero lo mejor era compartir esos platos preparados con tanto cariño junto a ellos conversando durante horas. Es increíble cómo a través de la cocina somos capaces de viajar en el tiempo para revivir momentos, hoy he querido teletransportarme a la cocina de Neil y Sue y compartir con vosotros este delicioso plato,  "my way".

DAL DE LENTEJAS
(Apto para vegetarianos)
Ingredientes para 2 personas:
1 bote de lentejas cocidas; 1 cebolla mediana; 1 diente de ajo;
1 tomate pelado; 1 cucharadita de Garam Masala; 1 cucharadita de cominos molidos;
Unas gotas de Tabasco; Media cucharadita de semillas de cilantro molidas;
1 trocito de cúrcuma fresca rallada; 1 trocito de jengibre fresco rallado; 
Pimienta negra molida; Sal; Aceite de Oliva; 1 bote de leche de coco; 
Agua; Hojas de Cilantro fresco.


Dal, daal o dhal viene del sánscrito y se usa para referirse a un plato cuyo ingrediente protagonista es un tipo de legumbre. El plato original se hace con lentejas rojas, pero yo lo he preparado con lentejas normales cocidas y debo decir que tampoco desmerece y además ahorramos tiempo en la cocina. 
Comenzamos por pelar y trocear finamente la cebolla y el ajo y los ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva a fuego medio. Mientras tanto troceamos el tomate pelado previamente y lo añadimos a la sartén. Mientras se cocina, añadimos la mezcla de especias y removemos bien. Dejamos cocinar unos 10 minutos.
Escurrimos bien las lentejas y las lavamos para quitar los restos del líquido de conserva y las añadimos a las verduras especiadas. Removemos bien para que se impregnen bien, salpimentamos y añadimos un poco de agua sin llegar a cubrirlas. Dejamos cocer durante 15 minutos aproximadamente a fuego medio-bajo. En ese momento añadimos la leche de coco y dejamos cocer otros 5-10 minutos. El Dal debe quedar espeso y seco, como en la foto, así que es importante que respetemos los tiempos para que los líquidos se absorban. Una vez listo, servimos con cilantro fresco troceado y regamos con un chorrito de aceite de oliva. La receta original lleva ghee (mantequilla clarificada) pero no soy muy fan de la mantequilla y mucho menos de su aporte calórico, así que la he sustituido por nuestro oro líquido.


Si os gusta el picante, podéis añadir más salsa Tabasco o usar un chile machacado en el momento de añadir las especias. 
Hoy en día es muy fácil encontrar especias internacionales en cualquier gran superficie, sobre todo en la sección de alimentos internacionales, animaos a buscarlas y a empezar a incluirlas en vuestros platos, os sorpenderán.
Es una receta apta para vegetarianos, os aconsejo acompañarla con un poco de arroz Basmati o Jazmín si sois glotones y las lentejas os dejan a dos velas.


¿Os ha gustado? ¡Espero que sí!
¡Hasta el próximo post!

sábado, 25 de junio de 2016

Bomba de Mozzarella Rellena de Brevas y Pancetta con Nueces y Aceite de Albahaca

Mis padres son auténticos devoradores de fruta, les encanta y creo que en parte es porque en "los años del hambre", como ellos dicen, no había de nada e imagino que la fruta sería un producto de lujo. También influye que mi padre, aún siendo un chaval, trabajaba ayudando a su tío en un puesto de fruta e ir a comprarla es algo que siempre le ha gustado. Gracias a eso siempre ha sabido escoger las mejores piezas, incluso ahora que el pobrecito mío anda super despistado. Es bonito ver cómo viene tan contento de la frutería presumiendo de lo bueno que es lo que ha comprado: "¡Mira, mira, no has visto unas manzanas como estas, mira qué buenas!" suele decir. Para él traerle fruta a mi madre es como hacerle un regalo y siempre compra algo que sabe que a ella le gusta. Me encanta ver esos pequeños gestos entre ellos y cómo disfrutan comiéndose una buena ración. Sin embargo, yo no he heredado esa afición y comer fruta es algo que no me apasiona, aunque lo hago, claro está. Pero reconozco que si tengo que elegir me quedo con las frutas de verano y las tropicales, mucho más variadas, coloridas y sabrosas, como es el caso de las brevas, unas de las favoritas de mi madre y protagonistas de la receta de hoy, donde las he combinado con ingredientes salados para realzar aún más su dulce sabor. ¡Espero que os guste!.

BOMBA DE MOZZARELLA RELLENA DE BREVAS Y PANCETTA
CON NUECES Y ACEITE DE ALBAHACA

Ingredientes para 2 personas:
1 mozzarella fresca; 1breva madura; 3 lonchas de pancetta (de la italiana); 
Sal; Albahaca fresca; Aceite de Oliva; 
Nueces picadas al gusto; Pimienta Negra; Agua; Hielo

Empezaremos esta receta de lo más complejo a lo más simple, por ello lo primero que haremos será preparar el aceite de albahaca, para ello cogemos dos o tres ramitas de albahaca con tallos y todo, y las escaldamos durante 30 segundos en agua caliente (esto evitará que ennegrezcan) las sacamos y las metemos en agua con hielo durante otros 30 segundos para cortar la cocción. Ponemos la albahaca en el vaso de la batidora y añadimos aceite de oliva. Trituramos y pasamos a un biberón de cocina. Reservamos.
Lavamos la breva y la troceamos. Troceamos bien la pancetta y las nueces y lo mezclamos todo añadiendo una pizca de sal (no mucha que la pancetta es salada), pimienta negra molida y un buen chorrito del aceite de albahaca).
Quitamos el suero de la mozzarella y la ponemos en un plato cubierto con papel de cocina, metemos al microondas un minuto aproximadamente. Sacamos con cuidado de no quemarnos y moldeamos un poco la mozzarella hasta que quede más o menos plana, ponemos el relleno en medio y cerramos la mozzarella intentando darle la forma que tenía antes (con cuidado de no quemarnos). Cuando tengamos la forma dada, metemos unos segundos en agua fría con hielo para que quede bien sellada.
Es el momento del emplatado, ponemos unas gotas de aceite de albahaca en el plato, sobre él la bomba de mozzarella y aliñamos con otro poquito más de aceite. Decoramos con albahaca fresca y unos gajos de breva.


Como os habréis fijado, he usado pancetta en la receta y os matizo, pancetta italiana, no la panceta que compramos para hacer barbacoa. Podéis adquirirla en mi tienda de confianza Deliziosa Italia, o en su defecto podéis usar panceta curada o bacon como último recurso.


También podéis variar el relleno a vuestro gusto: salmón ahumado, aguacate, mango, anchoas... la mozzarella es un queso muy versátil que admite todo tipo de combinaciones.


Puede parecer una receta de una elaboración compleja, pero en realidad es muy sencilla de preparar. Es de esos platos agradecidos  que con poco trabajo y poco presupuesto nos ofrecen un resultado espectacular. Todo un espectáculo para la vista y el paladar. ¡Hasta el próximo post!


domingo, 19 de junio de 2016

Salmón Aromático al Horno sobre Risotto de Albahaca

Mi suegro ha tenido que irse unos días al pueblo a solucionar unas cosillas y mi suegra se quedaba sola el fin de semana en Madrid, por ello, como buenos hijo y nuera, la hemos invitado a comer con nosotros. Normalmente los domingos me gusta liarme un poco y preparar algo diferente para poder publicarlo y compartirlo con vosotros pero el hecho de que ella viniera hoy complicaba un poco las cosas ya que tenía que encontrar una receta que no fuese ni demasiado "experimental" ni demasiado tradicional, así que, y juro que no es falsa modestia, he preparado algo con lo que tenía por ahí y he conseguido la combinación perfecta entre ingredientes más familiares con aquellos algo más exóticos. Finalmente mi suegra se ha ido encantada, porque sé que aunque es una señora tradicional, también le gusta probar cosas nuevas en pequeñas dosis y más si se las preparo yo con tanto cariño y mimo como el plato de hoy.

SALMÓN AROMÁTICO AL HORNO 
SOBRE RISOTTO DE ALBAHACA
Para 3 personas:
PARA EL SALMÓN
3 lomos de salmón fresco; Sal; 1 vaina de pimienta larga; Lemon grass en polvo; 
Jengibre fresco rallado; 1 limón en rodajas; 4 chalotas; Aceite de oliva.
PARA EL RISOTTO:
1 envase de albahaca fresca; 250 grs de arroz arborio; 
1/2 cebolla morada; 1 chorrito de vino blanco seco; 1l de agua caliente;
1 cucharada de mantequilla; 1 cucharada de Queso Philadelphia;
Sal; Aceite de Oliva; 


PREPARACIÓN DEL SALMÓN
Comenzamos limpiando el salmón de piel y espinas (si no os lo limpia ya el pescadero). Cubrimos una fuente de horno con papel vegetal, añadimos un chorrito de aceite de oliva y ponemos sobre él los lomos de salmón previamente salados. Machacamos la pimienta larga en el mortero y se la añadimos al salmón junto con el lemon grass en polvo. Por último, rallamos jengibre fresco y lo repartimos también por encima de los lomos. Troceamos las chalotas y cortamos los limones en rodajas y los repartimos por toda la bandeja de horno. Terminamos añadiendo un chorrito de aceite y horneamos a 200º durante 15 minutos.
PREPARACIÓN DEL RISOTTO
Troceamos la media cebolla muy finamente y la ponemos a pochar a fuego medio en una cacerola con un chorrito de aceite de oliva. Cuando empiece a transparentar añadimos el vino blanco y subimos el fuego hasta que se evapore. En ese momento añadimos el arroz y la mitad de la albahaca troceada. Rehogamos un par de minutos y salamos. Añadimos agua caliente que lo cubra y removemos. Cuando el arroz haya absorbido todo el líquido, volvemos añadir agua sin dejar de remover. Es importante respetar esto para que adquiera la cremosidad tan característica del risotto. Añadiremos el líquido que sea necesario durante los 20 minutos de cocción.
Cuando hayan pasado 15 minutos, añadimos la mantequilla, el queso y el resto de la albahaca y removemos para mantecar nuestro risotto.
MONTAJE DEL PLATO
En primer lugar ponemos una base de risotto, ponemos sobre ella un lomo de salmón, decoramos con unas hojas de albahaca y unas gotas de aceite de oliva. 



La pimienta larga no es un ingrediente muy común, si no la encontráis podéis sustituirla por pimienta normal, aunque el aroma de la larga es muy característico y es mejor que la sustituyáis por algo más aromático, como pimienta de Jamaica (más fácil de encontrar) o incluso me atrevería a echar un toquecito de canela. 
El lemon grass tampoco es un ingrediente que encontremos fácilmente, en este caso podéis no incluirlo en la receta o bien usar piel de limón o de lima rallada para darle ese toque fresco y cítrico. 

Qué no os asusten estos ingredientes "raros", en realidad os animo a buscarlos y a introducirlos en vuestra cocina para descubrir sabores nuevos y dotar a vuestros platos de ese toque diferente, de ese toque de originalidad dentro de lo tradicional que llamará la atención de vuestros invitados. Si lo he conseguido con mi suegra, vosotros también podéis lograrlo.
¡Hasta el próximo post!

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