domingo, 21 de enero de 2018

Judías Blancas con Shitake y Bacalao

Si hay algo que me gusta en esta vida son los platos de cuchara. Adoro las sopas, las cremas, un buen estofado... Con esto del blog reconozco que a veces me pongo en plan fino buscando recetas originales o algo más creativas pero esta vez he querido compartir con vosotros uno de esos platos de comida casera o "comfort food" como se dice en inglés de una manera super descriptiva y es que son platos que confortan el cuerpo y el espíritu y te hacen sentir en casa aunque estés fuera de ella. Además, esta receta es un ejemplo de cómo para elaborar un plato sano y reconfortante, no es necesario pasarse horas cocinando, un buen producto y obtendremos un resultado espectacular. 
JUDÍAS BLANCAS CON SHITAKE Y BACALAO
Ingredientes para 2 personas:
1 bote de judías blancas cocidas de calidad; 1 envase de migas de bacalao desalado;
1 bandeja de setas shitake; 1 cebolla; 1 diente de ajo; 1 pimiento rojo; Vino blanco seco; 1 cayena; 1 pizca de pimientón dulce; 1 cucharadita de carne de pimiento choricero; 1 cucharada de tomate natural triturado; 1 hoja de laurel; Sal; Agua; Aceite de oliva.


Comenzaremos por hacer el sofrito. Troceamos la cebolla y el pimiento  muy finamente y cortamos el ajo en láminas y los ponemos a pochar en una cacerola con aceite y una cayena. Cuando empiece a transparentarse la cebolla, añadimos el vino blanco y subimos el fuego hasta que se evapore. Retiramos la cayena para que no haya sorpresas posteriores. Añadimos el pimentón y removemos para que no se queme. Añadimos el tomate y la carne de pimiento choricero, el laurel, las setas y el bacalao y removemos bien durante unos minutos. Salpimentamos (con cuidado que el bacalao es salado) y añadimos las judías directamente del bote, removemos y añadimos agua que las cubra. Probamos por si fuese necesario rectificar de sal y dejamos cocer todo junto unos 10 minutos a fuego suave. Pasado este tiempo retiramos del fuego y servimos con un chorrito de aceite de oliva.

Una alternativa a esta receta es usar garbanzos en lugar de judías (que era mi plan original), si no encontráis setas shitake, podéis usar las de siempre o alguna otra que esté de temporada, o incluso podéis usar un bote de setas en conserva o deshidratadas siempre que éstas sean de buena calidad. 
Como véis, hace falta poco tiempo y poco dinero para conseguir un plato espectacular. Espero que os haya gustado. ¡Hasta el próximo post!

domingo, 14 de enero de 2018

Arroz Meloso con Cigalas

El verano pasado, Sergio y yo pasamos unos días de nuestras vacaciones en Nueva Orleans, estado de Louisiana. Nos hizo un tiempo horrible para ser agosto, no hubo día en que no nos cayera la tormenta del siglo y tuviéramos que irnos a refugiar al hotel, ya que en Nola y al parecer en todos los Estados Unidos, el aire acondicionado de los locales está a tope y buscar refugio en uno de ellos es como hacerlo en una nevera. Para matar el tiempo, veíamos series en el móvil, leíamos o veíamos la tele americana y debo decir que estaba completamente enganchada a los realities americanos y cómo no, a los programas de cocina. En uno de esos adictivos programas, el presentador viajaba por el sur del país recorriendo cocinas y probando los platos más famosos del lugar. En general eran todo recetas bastante contundentes (como todo lo americano), pero recuerdo un par de ellas que me dejaron loca pues parecía que iban a ser ligeras y finalmente el cocinero lo acababa aderezando todo con salsas de dos mil quinientos ingredientes cargándose, a mi entender, el ingrediente principal. Y es que los americanos son mega fans de echarle salsas de bote a todo, aunque el producto sea excelente y super fresco, siempre sacan el bote de turno y le echan un chorrazo encima que te pone los pelos de punta. No logro entender cómo son capaces de disfrazar el sabor de productos que no necesitan más adornos que una técnica apropiada de cocina, ni más salsa que la de sus propios jugos de cocción. Soy de las que respetan los sabores puros, de las que si elaboran una crema de calabaza utiliza sólo este ingrediente para realizarla, de las que piensan que hay que dejar destacar al ingrediente protagonista y por supuesto, de las que odian las salsas artificiales a muerte, por eso, hoy os traigo una de esas recetas en las que con pocos ingredientes se consigue un plato espectacular que habla por sí solo.

ARROZ MELOSO CON CIGALAS

Ingredientes para 2 personas:
6 cigalas frescas; 200 grs de arroz redondo; 1 cebolla fresca; 
1 diente de ajo; 1/2 pimiento rojo; 1 chorrito de vino blanco seco; Azafrán en rama;
4 tomates rallados; Aceite de oliva; Sal; 2l de agua; Perejil fresco;



Comenzaremos quitando las cabezas de cuatro de las cigalas (reservaremos dos para la presentación). Ponemos aceite en una cacerola baja o paellera y añadimos las cabezas aplastándolas bien para sacar todo su jugo. Cuando estén doradas sacamos y reservamos el aceite.
Pelamos las cigalas a las que le hemos quitado las cabezas y hacemos un caldo con las carcasas, las cabezas que hemos utilizado antes, un trozo de cebolla, una hoja de laurel y sal. Cuando rompa a hervir el caldo empezará a soltar espuma que debemos limpiar con ayuda de una espumadera. Una vez limpio el caldo, dejamos cocer unos diez minutos. Colamos y reservamos caliente.
Picamos ahora la cebolla y el pimiento bien finos. Pelamos el ajo y lo cortamos en láminas. Calentamos el aceite en el que hemos dorado y sacado el jugo de las cabezas y añadimos la verdura que pondremos a pochar. Cuando empiece a transparentarse añadimos el vino, subimos el fuego y dejamos evaporar el alcohol. Añadimos el tomate y sofreímos todo junto un par de minutos. En ese momento, añadimos el arroz y removemos durante tres minutos. Pasado este tiempo empezamos a añadir caldo poco a poco, sin dejar de remover el arroz, pues quedemos que nos quede meloso y es la manera de que éste suelte el almidón que nos dará esa textura. Cuando rompa a hervir el arroz después de añadir caldo por primera vez, añadiremos el azafrán que habremos machacado en el mortero y desleído en un poco de caldo, removemos bien para repartirlo por todo el arroz. Cuando vaya absorbiendo el caldo, añadimos más y repetimos la operación durante 20 minutos. Cuando falten diez minutos aproximadamente, añadimos las cigalas enteras, y cuando falten menos de 5, las peladas, se harán simplemente con el calor de la cacerola y no queremos que se nos pasen. Una vez listo el arroz, tapamos y dejamos reposar unos minutos antes de servir.



Como véis, pocos ingredientes hacen falta para este plato. El arroz necesita pocos adornos y las cigalas son tan finas y elegantes que deben tomar todo el protagonismo del plato. Es cierto que no es un plato económico si compráis cigalas frescas de buen tamaño que rondan los 30 euros el kilo. Para hacerlo un poco más asequible, podéis usar cigala arrocera que siempre es más barata o cigala congelada. ¡Hasta el próximo post!

 

domingo, 7 de enero de 2018

Contramuslos de Pollo Asados con Salsa de Calabacín y Albahaca y Setas Shimeji


Hace años, cuando aún trabajaba en Parla, tenía un compañero que hacía preguntas bastante peculiares y quizá demasiado directas. No soy de las que se ofenden por cualquier cosa pero sí reconozco que me dejaba un poco en shock, pues nunca sabías con qué te iba a saltar. Aquel año, tras la vuelta de las vacaciones de Navidad tuvimos una de esas conversaciones y ni corto ni perezoso me soltó que le parecía que estaba más delgada y que era muy raro ya que, casi siempre la gente volvía más gorda después de las fiestas. No puedo negar que tenía su lógica, pero el pobre te soltaba las cosas de una manera que te dejaba un poco patidifusa. Y bien cierto es que estas fiestas son días de excesos: comidas de trabajo, quedadas de amigos, cumpleaños, fiestas navideñas, sobras, más fiestas, más sobras... Comemos tanto que lo normal es volver con unos kilitos de más. En mi caso, no es que suceda el milagro ni tenga un metabolismo de la leche, sino que soy de esas que se llenan con ver la comida en la mesa, es como una especie de síndrome de Stendhal alimenticio, no puedo con tantas cosas ricas a la vez y por ende, no como casi nada. Lo malo y lo curioso, es que acabo con la sensación de haberme puesto como el Kiko y siento la necesidad de hacer dieta sana para no sentirme una gorda psicológica y preparar recetas ligeras como la que hoy os traigo, ideal para quitarse esos kilitos de más o al menos, sentirse un poco menos culpable.

CONTRAMUSLOS DE POLLO ASADOS
CON SALSA DE CALABACÍN Y ALBAHACA Y SETAS SHIMEJI

Ingredientes para 2 personas:
PARA EL POLLO:
4 contramuslos de pollo (yo los he usado enteros); Sal;
Pimienta Blanca; Salvia Seca; Ajo Molido; Aceite de Oliva; Vino blanco seco.
PARA LA SALSA:
1 cebolla fresca; 1 diente de ajo; 2 calabacines pequeños;
1 rama de albahaca fresca; Sal; Pimienta Blanca; Nuez Moscada;
Aceite de Oliva; Agua; Leche Evaporada.
PARA LAS SETAS:
1 bandejita de setas shimeji (yo las compré en LIDL); 1 diente de ajo;
Vino blanco seco; Aceite de Oliva; Pimiena Negra; Sal.
PARA DECORAR:
Brotes de Kale (LIDL)


Comenzaremos preparando el pollo. Salpimentamos, espolvoreamos con el ajo molido y la salvia y ponemos a dorar en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. A mitad del proceso añadimos un chorrito de vino blanco y cuando se haya evaporado y el pollo esté doradito, sacamos y ponemos sobre una fuente apta para horno cubierta con papel vegetal. Horneamos a 220º durante 20 minutos aproximadamente, dándole la vuelta al pollo una vez. 
Mientras se asa el pollo prepararemos la salsa y las setas. Para la salsa, troceamos la cebolla finamente y cortamos el diente de ajo en láminas. Troceamos los calabacines en cuadraditos. En una cacerola con un chorrito de aceite, ponemos a pochar la cebolla y el ajo con una pizca de sal. Cuando empiece a transparentarse la cebolla añadimos un chorrito de vino blanco y una vez que se haya evaporado añadimos los calabacines. Removemos bien y añadimos la sal, la pimienta, la nuez moscada y la rama de albahaca. Dejamos cocinar todo junto unos 5 minutos removiendo de vez en cuando. Pasado ese tiempo añadimos un poco de agua y un chorrito de leche evaporada (no queremos que quede muy líquido, así que echad poco líquido). Dejamos cocer a fuego medio-bajo hasta que el calabacín esté blandito. En ese momento, retiramos la rama de albahaca y trituramos bien hasta conseguir una salsa suave. Reservamos.
Por último, preparamos las setas. Pelamos el ajo y lo cortamos en láminas que doraremos en una sartén con aceite. Una vez que empiece a dorarse, añadiremos las setas que habremos limpiado previamente quitando el final de los tallos, añadimos un chorrito de vino blanco y dejamos evaporar. Salteamos unos 7 minutos, salando cuando las setas ya estén listas.
"Last but not least" montamos el plato a nuestro gusto y decoramos con unos brotes de kale o de lo que queráis o tengáis a mano.


No suelo comprar mucho en LIDL porque no tengo ninguno especialmente cerca, pero la verdad es que tienen productos bastante chulos y sorprendentes y las pocas veces que voy, acabo trayéndome un montón de ingredientes peculiares como son las setas Shimeji que no había visto en mi vida. Me parecieron además tan monas y tan chiquititas que no me pude resistir y la verdad es que están bastante ricas, con una textura y un sabor potentes. Si no las encontráis o pasáis completamente de las Shimeji, podéis usar cualquier otro tipo de setas que os gusten, o simplemente obviarlas, pero le viene bien un toque terroso al plato.
Como habéis podido comprobar, se trata de una receta sencilla pero absolutamente deliciosa, de esas que no te hacen sentir culpable ni tampoco echar de menos las comilonas navideñas. ¡Empecemos el 2018 comiendo sano! ¡Hasta el próximo post!


domingo, 17 de diciembre de 2017

Penne Rigate alla Norma

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El otro día descubrí un anuncio de la pasta Barilla del año 84 dirigido por Fellini que me llamó mucho la atencíón. El spot tenía lugar en un restaurante muy lujoso en el que una pareja muy glamourosa y elegantemente vestida escuchaba al maitre (vestido de smoking por supuesto) recitar un menú de suculentos platos franceses. Al terminar, la bella dama responde: "Rigatoni" y el camarero, muy dispuesto, aplaude la elección de la señora. El mensaje del anuncio básicamente viene a decir que la pasta no solo es un producto casero, sino que también puede ser protagonista de cualquier restaurante de lujo y en mi opinión es totalmente cierto. En una ocasión especial no hay nada mejor que cenar algo que te apasione, y si es algo rápido, sencillo y sano, mejor que mejor y de eso los italianos saben un rato y si no, mirad la receta de hoy.
PENNE RIGATE ALLA NORMA
Ingredientes para 2 personas:
200 grs de penne rigate; 1 berenjena; Albahaca fresca;
Aceite de oliva; 2l de agua; Sal gorda; 1 bote de tomates frescos enteros;
1 cucharadita de sal; 1 cucharadita de azúcar moreno;
Harina de trigo; Queso rallado

Comenzamos cortando la berenejena en láminas. Las metemos en un bol con agua y sal y las dejamos durante media hora . Pasado este tiempo, las escurrimos bien con papel de cocina, enharinamos, las cortamos en daditos y las freímos en abundante aceite caliente. Reservamos.
En una sartén ponemos una lata de tomates pelados (i pelati, como se dice en italiano), aplastamos un poco con el tenedor, añadimos una cucharadita de azúcar, otra de sal y una rama de albahaca fresca y dejamos cocinar durante veinte minutos a fuego bajo. Una vez listo, añadimos la berenjena y reservamos.
Cocemos la pasta en abundante agua con sal gorda. Añadimos la pasta una vez que el agua burbujee y dejamos cocer el tiempo que determine el fabricante. Mientras cuece la pasta añadimos un poco de agua de cocción a la salsa. Una vez lista, escurrimos y mezclamos con la salsa de tomate. 
Servimos con queso rallado y albahaca fresca picada.

 
La pasta alla Norma es un plato típico de la cocina siciliana, más concretamente de la ciudad de Catania, muy sencillo pero delicioso. Yo he utlizado penne rigate, pero podéis usar cualquier otra pasta que os guste aunque os sugiero pasta corta para esta receta pues creo que las salsas de tomate combinan mejor con ese tipo de pasta. La receta original lleva ricotta siciliana, pero es complicado encontrarla, así que he utilizado Parmesano en su lugar, con perdón de los sicilianos. A diferencia de la ricotta tradicional, más similar a nuestro requesón, la siciliana es seca y salada y le da el toque de distinción a este plato pero el Parmesano tampoco desmerece ¡Buon appetito!

domingo, 10 de diciembre de 2017

Tacos de Atún al Comino

Cuando era niña, las fiestas navideñas se pasaban en casa de mis padres. Para mí eran días de diversión porque nos juntábamos todos y jugaba con mis sobrinos, pero para mi madre era todo lo contrario. La recuerdo siempre estresada con la compra, la cocina y después de la fiesta, con la limpieza de la casa, así que en realidad no creo que disfrutara mucho de esos momentos en familia, o al menos, no plenamente. Y es que es cierto que cuando se celebran acontecimientos con mucha gente, la persona anfitriona no disfruta nada del momento porque siempre tiene miles de preocupaciones en la cabeza: que todo el mundo esté contento, que la comida esté rica, que no manchen demasiado... (porque es cierto que la gente fuera de su casa es poco cuidadosa), además del hecho de haber estado planificando el menú con mucho tiempo de antelación. Lo peor de todo esto es que ese esfuerzo no se suele valorar como se merece y termina siendo muy frustrante. Por ello, no soy de las que se dejan la cabeza pensando en menús para fiestas, ni tampoco comparto recetas para ello, creo que las fiestas o los acontecimientos hay que disfrutarlos, y para ello, la persona que vaya a cocinar debe complicarse la vida lo menos posible ya sea preparando recetas sencillas que no requieran una presencia constante en la cocina, encargando comida para el evento en cuestión o cocinando algo tan simple y sencillo como estos tacos de atún que os traigo en la receta de hoy. 
TACOS DE ATÚN AL COMINO
Ingredientes para dos personas:
1 paquete de tortillas de maíz; 2 filetes de atún fresco;
Cominos molidos; Sal; Pimienta Negra; Aceite de Oliva.
PARA LA GUARNICIÓN:
1 tomate; 1 cebolla fresca; 1 aguacate; Cilantro fresco; Aceite de Oliva;
Sal;Pimienta Negra; Sal Negra; 1 lima; Unas hojas de lechuga picadas.

Comenzamos salpimentando los filetes de atún. Los regamos con un poco de aceite de oliva y espolvoreamos con comino molido. Reservamos.
Troceamos el tomate en cuadraditos muy finos, añadimos cilantro bien picadito, el zumo de media lima y sal.
Preparamos un guacamole con el aguacate. Para ello lo pelamos, lo troceamos y aplastamos bien con el tenedor hasta formar un puré. Añadimos sal, el zumo de media lima y un poco de cilantro picado.
Picamos la cebolla en juliana y ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva hasta que esté blandita, unos diez minutos aproximadamente. Dejamos enfriar.
En una sartén bien caliente, cocinamos el atún aproximadamente un minuto y medio por cada lado. Sacamos de la sartén y cortamos en lonchas o taquitos.
Ponemos las tortitas en la sartén para que se calienten y formamos los tacos poniendo en primer lugar una base de lechuga, la cebolla por encima, después el tomate, el atún y por último una cucharadita de guacamole. Espolvoreamos con sal negra y disfrutamos de estos deliciosos y originales tacos.


Es importante que uséis atún fresco de calidad y, sobre todo, que no lo paséis demasiado en la sartén o se secará y parecerá chicle. Si no os gusta el atún, podéis usar salmón en su lugar, que también combina muy bien con los ingredientes de esta receta. 
Como véis, es una manera diferente y muy sencilla de disfrutar de un pescado tan delicioso y sano como el atún y además es una opción ideal para las fiestas ya que su precio es estable durante todo el año.
Disfrutad de la vida, siempre. 
¡Hasta el próximo post!

domingo, 26 de noviembre de 2017

Farrotto con Romanesco y Gambón al Aceite de Guindilla

Mi historia con el ingrediente del plato de hoy también tiene su origen en Italia, más concretamente en un restaurantito de un pueblo llamado Sarzana, perteneciente a la región de Liguria. A Sergio le sorprende siempre que me acuerde de lo que comimos en los sitios, y aquella noche no puede ser una excepción, cenamos un "Astice allo Scoglio", plato de bogavante típico de la zona y una deliciosa "Insalata di Farro e Pesce". Nunca antes había probado este cereal y cuando volví a España empecé a buscarlo por todas partes, el problema es que no sabía muy bien cómo traducir "farro" al castellano, al principio pensaba que era "trigo", pero investigando un poco, la traducción más acertada parecía ser "escanda o espelta", con el tiempo me olvidé y hace poco lo encontré en la tienda italiana donde trabaja ahora mi amigo Daniele: Il Pastaio, en la Calle Santa Engracia (Madrid). Dándole vueltas a qué preparar hoy para comer, me decidí a preparar una versión del famoso risotto italiano sustituyendo el arroz por farro, de ahí su nombre "Farrotto" y este ha sido el resultado. ¡Espero que os guste!
FARROTTO CON ROMANESCO Y GAMBÓN AL ACEITE DE GUINDILLA
Ingredientes para 2  personas:
 150 grs de farro; 1 trozo de romanesco; 
1/2 kg de gambón; 4 cebolletas; 1 diente de ajo;
1 chorro de vino blanco seco; Sal; Agua; Aceite de oliva;
Aceite de Guindillas; Queso Parmesano rallado;
Pimienta Negra recién molida.

 
Troceamos la cebolleta y el ajo bien finos y los ponemos a pochar en una cacerola con aceite en e que previamente habremos salteado las cabezas de las gambas. Cortamos el romanesco en ramitas y lo lavamos bien y lo añadimos a la cebolla y al ajo. Salpimentamos  y salteamos durante unos minutos. Añadimos el vino, subimos el fuego y dejamos evaporar y en este punto añadimos el farro. Salamos y rehogamos durante un par de minutos.
Pasado este tiempo, añadimos agua caliente y dejamos cocinar a fuego medio sin dejar de remover. Según se vaya absorbiendo el agua, iremos añadiendo más poco a poco hasta que el farro esté en su punto, aproximadamente unos 20 minutos. Cuando falten 4 o 5 minutos, añadimos el queso rallado para mantecar el farro. Removemos bien y dejamos reposar unos minutos.
Mientras, ponemos a saltear las gambas que habremos regado con aceite de guindilla, no dejaremos que se pasen mucho para que estén jugosas. Una vez listas, añadimos al farroto. 
Emplatamos con las gambas por encima y regando con un chorrito de aceite de oliva y unas ramitas de cebollino para darle un toque de frescor.



Podéis usar arroz en lugar de farro si no lo encontráis, o incluso quínoa o cus cus. En cuanto al aceite de guindilla, estaba como loca por estrenarlo ya que mis amigos Rufino y Ángeles me regalaron por mi cumpleaños una caja con aceites aromatizados de la marca La Chinata, para la receta he elegido el picantito para resaltar el sabor del plato y darle un poco de gracia. En lugar de romanesco podéis usar brócoli que también combina muy bien con el gambón, pero a mí personalmente me gusta más el primero, ya que tiene un sabor más suave. Como véis, una receta muy versátil en la que pueden sustiuirse los ingredientes para hacer nuestra propia versión.  ¡Hasta el próximo post!

domingo, 19 de noviembre de 2017

Emperador Fresco a la Siciliana con Cus Cus de Coliflor

La receta de hoy me retrotrae a uno de mis viajes a una de mis ciudades preferidas de Italia, Florencia. Era el año 2008 y Sergio y yo acabábamos de casarnos. Aquel verano, tras los gastos de la boda y del viaje de novios, decidimos hacer un viajecito corto a la capital de la Toscana, Fueron 4 días fantásticos disfrutando de la ciudad: museos, arquitectura, mercados y por supuesto, maravillosa gastronomía. Una noche por casualidad, descubrimos un restaurante en un callejón que daba al imponente Duomo y desde cuyo jardín se podía admirar la maravillosa cúpula de Brunelleschi. El sitio parecía lleno pero tuvimos la suerte de conseguir la última mesa que quedaba en la terraza. La atmósfera era inmejorable: vista de la catedral de Florencia, suave música de fondo, cena a la luz de las velas... Me parecía demasiado bonito para ser ciertoy empecé a sospechar un poco del precio o de la calidad de la comida. Mi primera sospecha se vio anulada al ver la carta, no era un sitio caro en absoluto y además todo sonaba fantásticamente bien. Recuerdo que nos decidimos por un carpaccio de bacalao y este plato, "Pesce Spada Siciliana", La segunda sospecha quedó tirada también por tierra en cuanto nos trajeron los platos, la comida fue, como se dice en italiano: "La cilieghina sulla torta!, es decir, la guinda perfecta para el pastel. Sin duda fue una noche inolvidable de la que me llevo, además de la experiencia, aquellos sabores y esta magnífica receta que de vez en cuando preparo y que hoy quiero compartir con vosotros.

EMPERADOR FRESCO A LA SICILIANA CON CUS CUS DE COLIFLOR

Ingredientes para 2 personas:
2 filetes de emperador, a ser posible, fresco; 1 bandejita de cherries; 
1 cucharadita de alcaparras; 1 botecito de aceitunas sin hueso (verdes o negras); 
Albahaca fresca; 1/2 limón; Aceite de Oliva; Pan rallado; Pimienta negra; Sal.
PARA EL CUS CUS DE COLIFLOR: 
4 ramitos de coliflor; 1 cebolleta; 1 diente de ajo; zumo de limón; Aceite de Oliva; Sal.


Comenzamos exprimiendo el zumo de limón y mezclamos una cucharada de éste con dos de aceite de oliva. Emulsionamos bien y le añadimos albahaca troceada. 
Ponemos el pescado salpimentado previamente en una fuente apta para horno y regamos con la mezcla anterior dejando macerar durante 15 minutos aproximadamente. A mitad de tiempo le damos la vuelta al pescado para que se empape bien por ambos lados.
Mientras tanto ponemos en un bol una mezcla de tomates cherries lavados y cortados por la mitad, el resto de albahaca picada, las aceitunas cortadas en rodajitas y las alcaparras. Regamos con aceite de oliva. 
Pasado el tiempo de maceración del pescado, vertemos esta mezcla por encima del mismo. Espolvoreamos con el pan rallado y metemos al horno precalentado a 220º durante 10-12 minutos.
Mientras tanto preparamos el cus cus de coliflor. Para ello ponemos los ramitos en el picador de la batidora y trituramos hasta conseguir una textura similar al cus cus. 
Ponemos un poco de aceite en una sartén y doramos en él un ajo cortado en láminas, en ese momento añadimos la cebolleta troceada muy finamente y dejamos pochar. Añadimos el cus cus y salpimientamos. Cocinamos durante 5-7 minutos. Servimos emplatando el pescado junto con el cus cus y regándolo con un chorrito de aceite de oliva.




Como véis, se trata de una receta super sencilla que podéis preparar en poco tiempo y con pocos ingredientes. Os recomiendo usar emperador fresco y no del que podemos encontrar en cualquier supermercado, su sabor no tiene nada que ver, aunque el precio es casi el doble, aunque también queda rico con el más económico o con otros tipos de pescado con sabor delicado como la merluza o el fletán. Ahora que se acercan las fiestas, podéis usar esta receta como plato principal, pues el emperador es un pescado que no sube mucho de precio y quedaréis como unos reyes con vuestros invitados. ¡Hasta el próximo post!



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